David Hume . el conocimiento

El conocimiento

La primera preocupación de Hume, igual que la de Locke, es la investigación en torno a las ideas. Como un empirista más, llega a esta conclusión: todo lo que contiene nuestra mente son percepciones. El grado de intensidad con que éstas se manifiestan en nuestra mente establece una distinción: las percepciones podrán ser impresiones e ideas. Las impresiones, percepciones básicas, son captadas inmediatamente y a ellas pertenecen las sensaciones, las emociones y las pasiones. Las ideas, por su parte, son copias o representaciones desvaídas de las impresiones en la mente y guardan cierta semejanza con las impresiones, pues en realidad vienen a ser imágenes mentales generadas por las mismas.
Por otro lado, las impresiones también pueden ser simples (las que no admiten distinción ni separación) y complejas (aquellas que admiten divisiones). Consecuentemente también habrá ideas simples y complejas. Por ejemplo: la impresión que nos causa la percepción de un chasquido, es una impresión simple, y a ella se seguirá una idea simple. Sin embargo, al escuchar una sinfonía, tendremos una impresión compleja (la variedad de notas musicales), que a su vez, evocará una idea compleja. Es posible, además, distinguir impresiones que son sensación, las que provienen de los sentidos externos, e impresiones que son reflexión, las producidas por el ejercicio interno de la mente.
Con el cúmulo de ideas que es capaz de “crear”, asimilar y archivar la mente, elaboramos el conjunto de pensamientos y razonamientos humanos. El sinfín de ideas que la mente humana puede elaborar, cabe agruparlo en tres modalidades: relaciones, modos y sustancias. Por relaciones Hume entiende todas aquellas asociaciones susceptibles de comparación, y que son: la semejanza, la identidad, la relación de lugar y tiempo, la cantidad, los grados de cualidad en común para dos objetos, la oposición y la relación causa-efecto. Sólo cuatro de esas relaciones son capaces de proporcionarnos conocimientos ciertos: las de semejanza, oposición, grados en la cualidad y cantidad o número. Esto supone que solamente la matemática será capaz de proporcionarnos conocimientos ciertos. Los modos y las sustancias son agrupaciones de ideas simples que la imaginación une y a las cuales se les puede asignar un nombre diferenciador

 

La poesía es un arma cargada de futuro

Este poema músicado por Serrat es un fragmento del poema de Gabriel Celaya ” La poesía es un arma cargada de futuro” perteneciente a ” Cantos Iberos , 1955 “.

Celaya utiliza esta poesía como medio de comunicación con la sociedad de posguerra, por eso en su mayoría, el lenguaje es directo y sencillo, sin demasiadas florituras para ser fácilmente entendido por la mayoría.
Hay claras referencias al emisor y a los receptores puesto que va alternando el “yo” con el “nosotros”, incluyéndose así como receptor y sintiéndose identificado con “la masa” a la que intenta sensibilizar.

Enmarcado en la poesía comprometida, “La poesía es un arma cargada de futuro” es un poema que aunque escrito en los años cincuenta sigue teniendo una vigencia incuestionable en la actualidad, y más en este periodo de “crisis” ética , política y economica que justifica los mayores atentados contra los derechos ciudadanos. Es un poema en el que confluyen distintos rasgos retóricos que van desde la descripción de una realidad de opresión y desesperanza hasta rasgos de un mitin político en el que hay una llamada a la sublevación ante el orden establecido.

LA POESÍA ES UN ARMA CARGADA DE FUTURO
Cuando ya nada se espera personalmente exaltante,
mas se palpita y se sigue más acá de la conciencia,
fieramente existiendo, ciegamente afirmado,
como un pulso que golpea las tinieblas,

cuando se miran de frente
los vertiginosos ojos claros de la muerte,
se dicen las verdades:
las bárbaras, terribles, amorosas crueldades.

Se dicen los poemas
que ensanchan los pulmones de cuantos, asfixiados,
piden ser, piden ritmo,
piden ley para aquello que sienten excesivo.

Con la velocidad del instinto,
con el rayo del prodigio,
como mágica evidencia, lo real se nos convierte
en lo idéntico a sí mismo.

Poesía para el pobre, poesía necesaria
como el pan de cada día,
como el aire que exigimos trece veces por minuto,
para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica.

Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan
decir que somos quien somos,
nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno.
Estamos tocando el fondo.

Maldigo la poesía concebida como un lujo
cultural por los neutrales
que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.
Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.

Hago mías las faltas.  Siento en mí a cuantos sufren
y canto respirando.
Canto, y canto, y cantando más allá de mis penas
personales, me ensancho.

Quisiera daros vida, provocar nuevos actos,
y calculo por eso con técnica qué puedo.
Me siento un ingeniero del verso y un obrero
que trabaja con otros a España en sus aceros.

Tal es mi poesía: poesía-herramienta
a la vez que latido de lo unánime y ciego.
Tal es, arma cargada de futuro expansivo
con que te apunto al pecho.

No es una poesía gota a gota pensada.
No es un bello producto. No es un fruto perfecto.
Es algo como el aire que todos respiramos
y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos.

Son palabras que todos repetimos sintiendo
como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado.
Son lo más necesario: lo que no tiene nombre.
Son gritos en el cielo, y en la tierra son actos.

 

La Intuición, ¿qué es?

La Intuición, ¿qué es?

 

El texto que presento a continuación son enfoques diversos sobre la intuición. Es un tema que admite muchas interpretaciones, todas a ser tomadas en cuenta.

 ¿A qué se le llama Intuición?

La intuición es un conocimiento que surge sin seguir el camino racional para su construcción y formulación, y por lo tanto no puede explicarse o incluso, y a veces ni verbalizarse. La persona puede relacionar ese conocimiento o información con experiencias previas, pero por lo general es incapaz de explicar por qué llega a esa conclusión. Las intuiciones suelen presentarse más como reacciones emotivas repentinas, latidas, veintes que nos caen, sensaciones, imágenes, frases o palabras que irrumpen a nuestra conciencia, más que como pensamientos elaborados.

Buda decía que “la intuición y no la razón atesora la clave de las verdades fundamentales”

Todos los seres humanos tenemos esta capacidad que puede describirse como la facultad de entender algo sin razonamiento, lógica o sentidos. Bajo este punto de vista, cualquiera de nosotros, experimentamos con frecuencia ráfagas de comprensión intuitiva. Sucede que estamos acostumbrados a desechar todo cuanto no proceda de la lógica, y no solemos prestar mucha atención a estos mensajes.

Para Carl Jung, la intuición es “la función psíquica que percibe las posibilidades inherentes al momento presente”. Yo entiendo esto como la función que nos posibilita darnos cuenta del sentido de una situación que estamos viviendo.

En el modelo de tipología de Jung, la intuición…es una función irracional, porque su aprehensión del mundo se basa en la percepción de hechos dados [que no tienen que ser razonados]… [la intuición] a diferencia de la sensación, percibe vía el inconsciente y no depende de la realidad concreta. En la intuición, un contenido se presenta entero y completo, sin que seamos capaces de explicar o descubrir cómo se originó dicho contenido. La intuición es un tipo de aprehensión instintiva, sin importar los contenidos… El conocimiento intuitivo posee certeza y convicción intrínsecas

La intuición es prima hermana de la poesía, de la metáfora, y del arte en general. Podemos comprender con certeza y convicción incuestionable, como dice Jung, y sin embargo, no entender racionalmente, y tampoco describir la experiencia intuitiva. Frases (sueltas) como:

Murallas de vacío que ninguna trompeta derrumba…

Afuera la noche respira, se extiende…

Pausa de sangre entre este tiempo y otro sin medida…

Las comprendo, tengo certeza absoluta de lo que me significan, son contundentes, completas, no se les puede quitar una letra sin destruirlas, y desde luego no las entiendo, no podría describir esa certeza que siento, porque es más una sensación que una intelección. Este es el lenguaje de las emociones. Si alguien me dice:

En este momento de mi vida me siento como una armadura oxidada en el fondo del sótano; no podría moverme aunque quisiera, porque mis miembros están rígidos; necesito que alguien venga a aceitarlos, pero no hay nadie cerca… todos sean ido de excusión a divertirse.

De nuevo comprendo cómo se siente esta persona, y esta comprensión es completa, unitaria, no tiene costuras. Es incuestionable y contundente; y tampoco intentaría describir su experiencia, so peligro de convertir algo complejo, profundo, y rico en un muñeco de cartón. Este conocimiento más allá del conocimiento, es a lo que muchos llaman intuición.

Algunas personas llaman a la intuición el sexto sentido, o sentido no común. La sienten como una inspiración instantánea o como un sentimiento fuerte y poderoso que los jala en cierta dirección. Unos la perciben como una vocecilla que les susurra al oído. En unos casos se la considera algo sobresaliente y especial, y en otros como algo ordinario. Pero de una u otra manera todos contamos con nuestra intuición. Tal vez no la hemos desarrollado, pero ahí está.

Sin embargo sus mensajes pueden ser tan silenciosos que ni siquiera te das cuenta de ellos y los aceptas como una parte familiar de ti mismo y de tu vida cotidiana; o bien los captas súbitamente con más claridad y te asombras cuando te impactan. Todos estamos conectados a nuestra corriente subterránea de intuición pero muchas veces no nos damos cuenta de ello. Tenemos que aprender a entrar a esa corriente.

La intuición es un darse cuenta interior, profundo y holístico que me permite conocer y comprender algo que se escapa del campo del conocimiento lógico. Es una brújula que me orienta a tomar caminos, acciones y decisiones congruentes con lo que yo necesito en ese preciso instante, o a elegir lo que puedo hacer, de lo que quiero hacer. Aclaremos que lo que necesito no necesariamente es bueno, ético, o bonito. Yo puedo estar necesitando auténticamente matar a mi cuñada, y cuando me doy cuenta de la neta, elijo sólo mentarle la madre, porque lo otro me llevaría a la cárcel.

La intuición es uno de los caminos más importantes que nos conducen a la Conciencia.

La computadora interna; el inconsciente adaptativo

En un libro que se vendió mucho en los Estados Unidos, llamado “Blink, el poder de pensar sin pensar” habla de una metáfora a la que llama “la computadora interna”, o “el inconsciente adaptativo” de donde surgen conclusiones, decisiones, comprensión de situaciones, etc. Este inconsciente no debe ser confundido con el de Freud que es un lugar lóbrego y oscuro ocupado por deseos, memorias y fantasías que son muy perturbantes para ser hechas conscientes. En vez de eso, está la noción de una computadora gigante que rápida y silenciosamente procesa una gran cantidad de información que nos mantiene actualizados como seres vivientes.

Cuando cruzamos una avenida muy transitada y de repente un camión se nos viene encima ¿tenemos tiempo para darnos cuenta de qué opción es la mejor?. Desde luego que no, brincamos instintivamente hacia la banqueta para ponernos a salvo.

La única manera que los seres humanos han podido sobrevivir como especie ha sido desarrollar otra clase de destrezas para tomar decisiones y hacer juicios rápidos basados en poca información consciente. Parece ser que la mente opera con más eficiencia relegando una gran cantidad de información de alto y sofisticado nivel a ese inconsciente, de la misma manera como una aeronave moderna puede volar en piloto automático con muy poca intervención del piloto consciente.

El inconsciente adaptativo hace una excelente labor al calibrar el mundo, alertando a la persona de peligros inminentes, estableciendo metas, e iniciando acciones en una sofisticada y eficiente manera, sobre todo cuando la situación nos exige una toma de posición rápida, inmediata.

Cuando conocemos a una persona por primera vez, entrevistamos a alguien para un trabajo, se nos presenta una propuesta y reaccionamos a ella, tenemos que tomar una decisión sobre todo bajo presión utilizamos frecuentemente esa gran computadora del inconsciente adaptativo.

En el libro se pregunta al lector. ¿Cuánto tiempo necesitabas en la escuela secundaria o preparatoria darte cuenta al inicio del período escolar descubrir qué tan bueno o malo era un profesor: ¿una clase, dos clases, un semestre?. El psicólogo N. Ambady les hizo ver a un grupo de estudiantes tres videos de diez segundos – con el sonido apagado – y encontró que todos ellos no tenían dificultad para presagiar la calidad del profesor; y encontró que las evaluaciones de esos profesores después de un semestre eran bastante coincidentes con las opiniones originales.

En general desconfiamos de esta manera rápida de conocer y aprender. Vivimos en un mundo que asume que la calidad de una decisión está directamente relacionada con el tiempo y el esfuerzo que invertimos en ella. El autor cree que nuestro inconsciente adaptativo, hace a un lado lo superfluo de una situación, lo irrelevante y se centra en lo que en verdad importa.

Resulta entonces que muchas veces, respuestas basadas en informaciones pequeñas, pueden ser más efectivas y veraces que aquellas a las que les dedicamos demasiado tiempo.

Experiencia e Intuición.

Uno de los conceptos de experiencia más útiles para el tema de la intuición, es el de Carl Rogers que señala que es todo aquello que impacta a mi organismo, independientemente que sea o no consciente de ello. En efecto, constantemente estamos siendo afectados por una gran cantidad de estímulos internos y externos a nosotros, de los cuales sólo nos percatamos conscientemente de algunos de ellos. Sin embargo todos generan una experiencia en mi a la que voy a reaccionar, me de cuenta o no de ella. En este momento estoy escribiendo esta nota, acaba de llover, está nublado y gris, el aire se siente húmedo y pesado. Mi atención está en la nota, y no soy consciente del ambiente, pero respiro con alguna dificultad, estoy cansado, y el gris me quita energía.

Toda experiencia – consciente o no consciente – que llega a mi organismo , genera energía interna en términos de sensación, sentimiento, idea, etc. Mientras estamos vivos el proceso de recibir – y expresar – esa energía es constante; en otras palabras, nuestra totalidad físico-psíquica-social-espiritual está permanentemente en un ajuste creativo de equilibrio dinámico del que nos percatamos solo en una pequeña parte. Somos conscientes de muy poco de lo que nos ocurre. Sin embargo, dentro de nosotros está permanentemente en movimiento creativo y sabio, que propicia el mejor ajuste posible de esas energías, de acuerdo a lo que somos en cada instante. Muchas veces tenemos una experiencia, por ejemplo, la vivencia en una sesión de terapia, y un día después no recordamos lo que experimentamos, y creemos haberlo perdido. He tenido la oportunidad de darme cuenta después (a veces varios meses adelante) que no hay tal pérdida; he dejado de estar consciente, pero – así parece – la experiencia se depositó en mi interior y entró en el flujo de las demás energías reacomodándose creativamente.

De otra parte, las experiencias no conscientes, por ser así, entran a mi organismo sin pasar conscientemente por mi percepción, es decir, sin ser filtradas por la razón y la censura de mis creencias; o, al menos, ingresan mucho más libremente, de tal manera que son más congruentes con lo que realmente deseo o rechazo. Quiero decir que ese acomodo interno de las energías es un terreno mucho más confiable que el del análisis racional. Creo – es una mera presunción – que es desde ese terreno sabio, creativo y espontáneo de donde sale buena parte de mi intuición. También creo que es en ese terreno donde se aloja mi Conciencia, que se basa mucho más en la intuición que en la razón. Por eso me digo a mi mismo y a mis pacientes que “dentro hay algo que está trabajando para mí todo el tiempo”, y es ese algo el que hay que aprender a escuchar.

Información e intuición

Nuestro sistema visual, por ejemplo, nos provee en una rápida mirada con una gran cantidad de información: localización, tamaño, forma, color y textura de uno o varios objetos, y si están en movimiento, el observador capta la velocidad y la dirección; además de los estímulos auditivos presentes. De otra parte, percibimos información que no solo llega de nuestros sentidos, sino de otros canales con el medio ambiente. Normalmente, por ejemplo, no percibimos la gravedad, ni el continuo cambio de oxígeno, bióxido de carbono y otros gases en nuestros pulmones. Sin embargo todo ello incide en mi. Imaginemos por un momento todo lo que me está impactando, y comparémoslo (fantasiosamente) con lo que soy consciente de ello. Muchas veces, cuando sentimos algo, como una mala vibra frente a alguien, o no vamos a una cita porque no me late lo que va a pasar, la decisión – totalmente inexplicable y aparentemente ilógica – puede provenir de esas experiencias de información que me impactaron aunque no fui consciente de ello.

En un material sobre la percepción subliminal se dice :

Los procesos de organización de los estímulos primarios en formas no funcionan sólo al nivel de lo que nuestra atención enfoca. Los conceptos de figura y fondo, en situaciones reales, no son tan simples como en un diagrama didáctico. A una de las figuras se le presta la mayor atención y es percibida de forma consciente. Pero aún el fondo se compone de un número indefinido de figuras secundarias, de la cuales no estamos al tanto de manera consciente, y penetran en nuestro sistema a través de los llamados “canales colaterales”. A estos estímulos se les denomina subliminales. Los mensajes subliminales (sub-liminal: por debajo del umbral) son aquellos que acceden a nuestro sistema cognitivo sin que nos percatemos conscientemente de que esto sucede.

Ya en el siglo IV A.C. el filósofo griego Demócrito afirmaba que “hay muchas más cosas perceptibles de las que podemos percibir conscientemente”. … O sea, es un error creer que sólo existe percepción de aquello de lo que se es consciente.

El primer experimento que demostró que un mensaje emitido a espaldas de la conciencia podía, y de hecho tenía, efectos mesurables en la conducta; fue realizado por James Vicary en 1956 en Fort Lee, un barrio de New York. En un cine se proyectaba la película Picnic. Con la ayuda de un proyector estroboscópico Vicary “bombardeó” la pantalla con una diapositiva que decía: “Beba Coca-Cola – ¿Tiene hambre? – Coma palomitas de maíz”. En ese cine, durante una semana, se registró un aumento de las ventas de Coca-Cola en un 18.1%, y de palomitas en un 57.5%.

Al leer un periódico o página Web prestamos poca atención a los anuncios publicitarios, apenas unos milisegundos y de refilón. Pero eso basta para lograr el efecto deseado: el mensaje entra en nuestro sistema de información.

Otro fenómeno que provoca estímulos subliminales es la “defensa perceptual” (el estímulo supraliminal actúa como subliminal). Se plantea que todo lo que agrede a la conciencia y al sistema ético con implicaciones emocionales negativas, es ignorado por la mente. El ser humano tiene la capacidad de bloquear información cuando ésta se opone a sus valores conscientes. Dicha información, no obstante, evoca sentimientos o deseos y llama la atención sobre cosas de las que la conciencia no tiene noticia.

Expresión desde la razón y desde la intuición

Cuando tratamos de captar la experiencia o situación desde la razón, el instrumento que empleamos es la explicación que describe. Veamos, por ejemplo, lo que dice Buber sobre un árbol

Puedo clasificarlo en una especie y estudiarlo como un ejemplar típico de su estructura y de su modo de vida.

Puedo deshacer su presencia y su forma al extremo de no ver en él más que la expresión de una ley: de una de las leyes en virtud de las cuales siempre concluye por resolverse un conflicto permanente de fuerzas, o de leyes de acuerdo con las cuales se produce la mezcla y la disociación de las materias vivientes. Puedo volatizarlo y conservarlo sólo como un número o una pura relación numérica.

En este párrafo, nos dice que podemos explicar el funcionamiento del árbol que estamos viendo (p.ej: que es de la especie tal o cual, mide tanto de altura y su tronco es redondo con irregularidades con un diámetro máximo y mínimo de tanto… etc. Su interacción con el medio ambiente se da a través de tales procesos, que se resuelven en una homeostasis, es decir, el equilibrio de fuerzas constantemente cambiantes, etc. Es una de los 350 de este tipo de árboles que crecen en este bosque, etc.

Veamos la diferencia, siguiendo con Buber, si lo captamos con ojos intuitivos (en vez de racionales) que en vez de percibir pedazos, partes y estructuras que se pueden explicar, buscan aprehender totalidades no válidas para la mente racional.

… pilar rígido bajo el asalto de la luz, o verdor resplandeciente, suavemente inundado por el azul argentado que le sirve de fondo.

… red hinchada de vasos ligados a un centro fijo y palpitante, succión de las raíces, respiración de las hojas, incesante intercambio con la tierra y el aire… y ese oscuro crecimiento mismo.

Y la totalidad cobra su verdadera relevancia cuando se da la relación entre yo, que lo observo, y el árbol, que es observado:

Pero también puede ocurrir que por un acto de voluntad o por inspiración de la gracia, al considerar este árbol yo sea conducido a entrar en relación con él. Entonces el árbol deja de ser un Ello [es ahora un Tu]. Me ha captado la potencia de su exclusividad…

El árbol no es sólo una impresión, ni un juego de mi imaginación, ni un valor dependiente de mi estado de ánimo. Erige frente a mí su realidad corporal, tiene que ver conmigo como yo con él, pero de una manera distinta.

No procuréis debilitar el sentido de esta relación; toda relación es recíproca.

¿Tendrá este árbol una conciencia, y una conciencia simi¬lar a la nuestra? De tal cosa no tengo experiencia. Pero, porque aparentemente tenéis éxito al hacerlo con vosotros mismos, ¿volveréis a intentar la descomposición de lo indescomponible? Quien se hace presente a mí no es el alma… [ni ninguna otra cosa del árbol] sino el árbol mismo.

Los mensajes de la Conciencia pueden ser alcanzados a veces por la razón, pero en la mayoría de los casos – al menos esa es mi experiencia – más por la intuición, porque, como he dicho, ésta capta la totalidad de la experiencia y no tan sólo un pedazo de la misma. Todos hemos tenido la vivencia de que nos caiga el veinte de una situación inconclusa, no cerrada, confusa. Esta es uno de los típicos y más familiares mensajes enviados por la Conciencia, y nuestra expresión tiende a ser: “ahaaa, ahora comprendo”; y lo que recibo es el paquete total, el rompecabezas completado con esa pieza que le hacía falta. Recordemos lo que dice Fabry y su cita de Frankl sobre la Voz de la Conciencia:

Ocasionalmente… determinada situación le permite al hombre racional dar con una respuesta racional… En las preguntas que formula la vida, sin embargo, no siempre podemos descubrir las alternativas y, aun descubiertas, la respuesta correcta dista mucho de ser obvia. Y esto es así porque las preguntas de la vida a menudo no admiten respuestas racionales. A juicio de Frankl, el sentido de una situación es único, no cae dentro de una ley general y, en consecuencia, el pensamiento racional por sí solo no puede ayudarnos en nuestra búsqueda de sentido. Tampoco podemos depender de nuestros instintos como… los animales. [de ahí que] habiendo perdido la mayoría de [sus instintos] y no pudiendo confiar enteramente en su razón, el hombre debe recurrir a la voz intuitiva de su conciencia. .

Conocimiento y comprensión

Nuestra cultura está orientada mucho hacia la razón, la explicación, el conocimiento. Necesitamos entender porque eso nos da seguridad y plataforma para actuar y realizar cosas, para conquistar el medio ambiente y a nosotros mismos. Otras culturas, como las orientales buscan más la captación intuitiva que el entendimiento racional; tratan de comprender en vez de conocer. Y la comprensión toca más el corazón y el espíritu que la razón. Utiliza más la intuición y la contemplación; es más pasiva que activa. Yalom compara las dos posiciones en unos poemas: el primero, un haiku del maestro zen del siglo XCVII Basho, y el segundo escrito por Tennyson. El haiku dice así:

 Si observo atentamente,

veo la nazuma floreciendo ¡Junto al seto!

Leamos el segundo, de Tennyson:

Flor que brotas en la grieta del muro,

te arranco de la grieta;

y te tengo, con raíz y todo, en mi mano.

¡Florecilla! Si pudiera comprender

lo que tú representas, con raíz y todo,

sabría lo que es Dios y el hombre.

En el haiku, Basho observa atentamente – contempla – la nazuma El haiku expresa una relación tierna, humilde, cercana, armoniosa y total con la naturaleza. Basho se halla sereno, lleno de sentimientos, y los enfatiza en las dos últimas sílabas con un signo de admiración. Tennyson en cambio, se habla en voz alta, está elocuente, activo. Arranca la flor, la separa de la naturaleza “con su raíz y todo” (lo que significa que la planta morirá) y la examina de cerca. Intenta analizar y comprender la flor; se mantiene alejado de ella de una manera objetiva y científica. Usa la flor para llegar a conocer otra cosa. Convierte su encuentro con la flor en conocimiento y, a la postre, en poder.

Comprensión mediante la intuición

Los asuntos emocionales humanos son complejos. Muchas veces no responden a la lógica racional. Tienen su propia lógica que captamos mejor cuando renunciamos a entender. Cuantas veces hemos intentado entender desde la razón alguna conducta – una fantasía catastrófica, algo que no queremos hacer pero no podemos dejar de hacerlo, una preocupación que no viene al caso, pero no se aparta de nosotros, etc – y, a pesar de entenderla, no sirve para hacernos sentir mejor. La razón y las emociones se mueven en mundos diferentes, no engranados entre sí, y cada uno de ellos tiene su propia fuerza y reglas de juego. El trabajo emocional está mucho más en la comprensión desde el corazón que en el entendimiento desde la razón. No pretendo negar la importancia de entender y conocer racionalmente algún problema emocional, pero que creo que esto viene en otros momentos, cuando necesitamos pasar de la comprensión a la decisión y la acción, movilizando la voluntad. Pero sin comprensión, la decisión, la acción y el ejercicio de la voluntad pueden ser erráticos y débiles. Comprendemos mediante la intuición. Tenemos que desarrollar nuestra intuición.

Reflexiones sobre lo que es la intuición

Este autor, hace algunas reflexiones interesantes sobre la intuición. Veremos algunas que nos parecen más importantes para nosotros.

1. La intuición genera señales instantáneas, repentinas, a modo de súbitos mensajes del interior; pero hay que interpretarlos adecuadamente.

2. La intuición utiliza distintos niveles o vehículos para manifestarse, y quizá más de uno a la vez: el físico, el mental, el emocional y el espiritual.

3. La intuición, según dicen los expertos, nos permite acceder a una gran reserva de conocimientos de los que no somos conscientes, o lo somos sólo parcialmente.

4. La intuición viene a ser el modo de pensar que funciona cuando no aplicamos el pensamiento racional.

5. La intuición se manifiesta típicamente mediante palabras, imágenes, sentimientos o sensaciones viscerales, que no siempre sabemos interpretar.

6. La intuición, reconocida como multiforme voz interior, puede también mostrarse desde fuera de uno mismo, mediante diversas manifestaciones, que a veces parecen mágicas o milagrosas.

7. La intuición se presenta a menudo sin avisar, pero también puede ser llamada, y responder enseguida o tomarse algún tiempo.

8. La intuición parece elegirnos a nosotros –más que nosotros a ella–, pero eso no significa que no podamos facilitar el encuentro y recibir sus mensajes.

9. La intuición, innata pero cultivable, parece mostrarse proporcional a la honradez emocional y a la motivación por saber, por descubrir y por resolver.

10. La intuición, en su manifestación quizá más cotidiana, nos permite leer entre líneas y conocer [o interpretar] los sentimientos de los demás, al margen de sus palabras.

11. La intuición parece inseparable de la comunicación, y desde luego da soporte a la interpretación de los gestos, los movimientos y la paralingüística (señales no verbales).

12. La intuición, según algunos investigadores, contiene la verdad y es infalible; pero, [hay que ser cautos]

13. La intuición es una facultad genuina, y no debemos confundirla con temores suscitados por el miedo, con deseos o con peligrosas presunciones de infalibilidad.

14. La intuición tampoco debería confundirse con el instinto, la adivinación, la creatividad o la inspiración, aunque sí pueda “fundirse” con ellas.

15. La intuición, al elegirnos, parece seguir criterios de mérito y disposición receptiva; ayuda más a los íntegros que a los corruptos, a los generosos que a los egoístas.

16. La intuición complementa al conocimiento

17. La intuición es lo que nos lleva a enamorarnos de una determinada persona; pero también puede generarnos recelo o desconfianza hacia otras.

18. La intuición parece depender de la conciencia que tenemos de nosotros mismos; eso sería, en buena medida, lo que distinguiría a los más intuitivos de los menos.

19. La intuición podría estar relacionada con una parte de la inteligencia no residente sólo en el cerebro, sino también en las vísceras.

20. La intuición, joya de la corona de la inteligencia, es el sentido verdaderamente humano, que no compartimos con los animales ni con las máquinas.

21. La intuición, es decir, la revelación intuitiva, puede producirse en cualquier momento; debemos estar atentos y preparados para reconocerla e interpretarla.

22. La intuición está detrás de los juicios que hacemos sobre los demás; esto es algo reconocido, que además sirve para evaluar nuestra habilidad intuitiva.

23. La intuición es, por lo anterior, bastante más probable en estados de calma o paz interior, en que estamos atentos a nuestras emociones.

24. La intuición se usa mucho, pero se podría usar más y mejor, y no sólo al tomar decisiones; pero hemos de separarla de lo que no es genuina intuición.

25. La intuición no es patrimonio de… visionarios o narcisistas, y no debe confundirse con el mesianismo que lucen; todos podemos cultivarla.

26. La intuición es motivante; las señales intuitivas nos mueven a la acción, pero hemos de poner la razón en medio y evitar la precipitación.

27. La intuición está detrás de muchos logros en materia de creatividad e innovación, y ha resultado clave en numerosos éxitos [de diverso tipo, en diversos campos: la empresa, el arte, las relaciones humanas, etc]

28. La intuición creadora parece exigir, por decirlo así, que estemos en resonancia con el reto o problema a resolver, o sea, que lo hayamos comprendido bien.

29. La intuición puede estar muy desarrollada; en esos casos no accedemos a ella sólo por azar, sino que podemos provocar su aparición.

Entrar a la corriente de la intuición ¿cómo?

Bien a bien, no lo se. Me pregunto ¿cuándo es que utilizo mi intuición? O mejor dicho ¿cuándo es que la intuición surge para encontrarle sentido a una situación que me planteo yo mismo o mi medio ambiente?

Koop decía que “siempre tenemos que decidir con información insuficiente”. Aunque sepamos mucho de una situación frente a la cual tenemos que decidir una actitud, nunca estamos seguros de que sucederá lo que creemos. La intuición nos hace confiar en hacer eso de lo que no estamos seguros, porque sentimos que es lo mejor. Muchas veces la información que tenemos es mínima e inclusive no tenemos información alguna, y sin embargo tenemos que actuar. Nos movemos en una dirección que nos dicta la intuición. Aceptar que funcionamos así, y apoyarnos en lo que me diga mi intuición, es un camino para entrar en la corriente de la intuición.

En otras ocasiones la razón nos señala un camino, pero las sensaciones de mi cuerpo jalan en otra dirección. Volvemos a no tener la información suficiente, y hay dos opciones: ser razonables o confiar en la intuición. Ambas son riesgosas. ¿Puedo respetar el a pesar de que parece razonable, no me late? o ¿efectivamente se ve un buen tipo, pero me da mala vibra?, o ¿debo ser un buen hijo y hablarle a mi madre diario a las 8 pm, pero algo que no comprendo me pone muy tenso dentro de mi?.

Cuando no tenemos suficiente información sobre una situación, nosotros la completamos. No podemos vivir en la incertidumbre, en el vacío del entendimiento. Por eso somos tan intolerantes con la confusión, porque queremos ver con claridad. La intuición puede ser aquello con lo que completamos lo que está incompleto. Muchas veces estamos ansiosos y no sabemos por qué. Suele haber en esos casos alguna fantasía no consciente atrás de la ansiedad. Tal vez puedo descubrir esa fantasía utilizando mi intuición, sin tratar de ser razonable ni de manipular, simplemente dejándome estar en el despliegue de mis sensaciones y su transformación en imágenes.

De manera similar, si estoy en un lugar que no conozco, solo y sin saber qué calle tomar, empezando a cansarme y estar temeroso, ¿qué dice mi intuición?, ya que la razón y la información que tengo no me sirven en ese momento.

Tomando en cuenta lo anterior, me llega a la cabeza una palabra: ¡ábrete, ábrete, ábrete…!

Mi sugerencia es: trata de:

• Ábrete al ambiente, déjate envolver por lo que te rodea, que te impacte lo que está a 360 grados de ti, deja que la energía te llegue. Y ¡no trates de entender nada, ni de organizarlo mentalmente, o catalogarlo… sólo déjate impactar, sentir!

• Ábrete a ti mismo, déjate sentir tu cuerpo, tu respiración, tus sensaciones, tu estar contigo mismo. No trates de entender, sólo déjate impactar…

• Ábrete a los demás, déjate impactar por el otro, ábrete a lo que dice, a lo que hace, a cómo se mueve, a sus ojos y su boca, al color de su piel… no trates de entender, sólo déjate asombrar, recibe al otro sin prejuicios…

Desde ese punto de vista, entre más me abro a la percepción de lo que está ocurriendo, sin intentar entenderla, organizarla, catalogarla, sino simplemente captarla, más abro mis canales hacia la intuición. Cuando me pongo en ese estado de apertura, lo que capto es una totalidad: y la recibo a través de percepciones no concretas y sensaciones diversas: estoy en medio de mi mundo en ese instante. Cualquier intento de entender lo que me está pasando me llevará a la razón y al cambio de la experiencia.

Entrar a la corriente de la intuición, en el encuentro terapéutico

Para Husserl, el padre de la fenomenología, la intuición es una forma de tener conocimiento profundo sin interferencias y sin inferencias. Directo, según él, es posible tener una aprehensión de lo que es esencial en un fenómeno. La intuición es fundamental en la práctica de la actitud fenomenológica, pues intenta poner entre paréntesis, los juicios, prejuicios, etiquetas y demás inferencias sobre el fenómeno que estamos observando. Cuando el fenómeno que observo es mi paciente, intento en efecto verlo con profundidad. Entre más información obtengo de mi observación de él, de su historia y comportamiento, sin etiquetar, juzgar, inferir, más profundamente entro en contacto con esa realidad única e irremplazable que es ese ser humano, como yo.

Recibir a mi paciente para crear el ambiente del encuentro. El terapeuta y el paciente, en el momento en que aceptan la aventura del encuentro terapéutico, entran a un juego que no puede ser controlado por ninguno de los dos. El encuentro, cuando es verdadero, es una experiencia que genera energía propia que proviene de la interacción de paciente y terapeuta, y que siempre da lugar a situaciones inesperadas. El terapeuta, en el encuentro tiene que estar dispuesto a lo inesperado. Cada acción del terapeuta genera otra del paciente, y viceversa; se va creando un círculo que lleva la comunicación de uno a otro. Cualquier intención inicial programada por el terapeuta, e inclusive por el paciente, va a ser superada por la dinámica misma del encuentro. Terapeuta y paciente se convierten en parte de un todo. Ninguno de los dos es el protagonista de la terapia; ambos son activos, no hay quien tenga que permanecer pasivo. Mientras cada uno vive la aventura con todos los recursos y las posibilidades de su ser, la rela¬ción terapéutica crece y ambos se enriquecen.

Abrirme a lo inesperado, renunciando a entender, tan sólo dejándome impactar por el otro:

• Por su totalidad, tratando de captarlo como un ser que Es, único, in-divisible, insustituible… donde se conjuntan millones de situaciones para que el Sea en este momento lo que Es…

• Por lo que dice,

• Por lo que hace,

• Por su cara, sus ojos, sus gestos,

• Por su energía, etc.

Reflexión

Cada día me percato más de lo complejo e inexplicable de la vida y de mi vida. A veces es el asombro lo que me embarga, otras, la confusión y la cerrazón que me hace sentir que estoy frente a una gran pared que me impide ver que hay más allá. Me queda claro, y lo acepto sin amargura, aunque con miedo, el paso del tiempo y sus secuelas de que saber más es al mismo tiempo darme cuenta de lo muy poco que sé, y de cómo avanzar se convierte en la conciencia de lo mucho que falta para llegar a algún lado. No me molesta, descorazona o angustia encontrar esta tiniebla; comprendo mis limitaciones como ser humano y no sólo las acepto, sino que saberme limitado abre la puerta de saberme solo, contando conmigo mismo, y que por más que esté rodeado de gente que me quiere bien, nadie puede vivir mis problemas. Esta tiniebla me regresa a mi mismo, a buscar mis fortalezas, y sobre todo, a hacer lo mejor que puedo con lo que tengo en cada momento. Finalmente es una bendición reconocer nuestras limitaciones pues nos hacemos fuertes en la soledad inevitable. ¿Qué tiene que ver esto con la intuición?. Pues intuyo que cuento conmigo mismo para vivir esta experiencia con sentido. No lo se de cierto, no lo puedo explicar, pero me lo dice mi cuerpo, la maravilla de mis pensamientos fluyendo al escribir esta nota, la entrada y salida del aire por mi nariz, parece volar sobre mi cabeza una voz amable, una voz sonriente que me dice confía, confía, no estás solo… Nada de esto es racional, nada de esto lo puedo explicar, nada es seguro, se acabaron los milagros, estoy sólo yo conmigo mismo, y parece ser suficiente para darle sentido a cada momento.

 

Niebla; Miguel de Unamuno

ANÁLISIS Y COMENTARIO DE UN TEXTO NARRATIVO

1.- Lectura comprensiva y reflexiva.

  • Vocabulario y expresiones con su contexto.

2.-La novela o cuento y su contexto.

  • Generación literaria, contexto histórico-social y literario.
  • Autor.

3.- Análisis de la historia.

  • Argumento y Tema.

4.- Análisis de los personajes.

  • Personajes principales y secundarios (caracterización con citas).

5.- Análisis del discurso.

  • El Título: sentido y función.
  • El punto de vista o narrador.
  • El tiempo: duración y orden (lineal o anacrónica

El espacio y Ambiente.

6.- Recursos literarios, usos lingüísticos y funciones del lenguaje

7.- Conclusión y opinión personal

1.- Lectura comprensiva y reflexiva:

  • Vocabulario y expresiones con su contexto:

Cándida (74): Que carece de astucia.

Ramplonería (75): Incultura, sin doctrina ni enseñanza.

Mnemotécnica (88): Arte de desarrollar la memoria; Método para fijar los conocimientos en la memoria.

Conspicuo (97): Ilustre, insigne, de distinguida casa u origen.

Pindárico (104): Relativo al poeta Píndaro (518-¿438? a. C.).

Encocorar (130): Fastidiar, molestar mucho.

Haragán (131): Que huye del trabajo, de la acción; gandul.

Peculio (218): Dinero que particularmente tiene cada uno; Bienes que adquiere el hijo de familia por la milicia o con ocasión del servicio militar, por su trabajo o de su padre

Desuncidos (239): Desatados del yugo [las bestias uncidas a él]

En esta obra Unamuno utiliza muchas expresiones con significado filosófico y también muchas en latín. Estas últimas no son muy importantes a mi juicio, pero las primeras si lo son ya que son reproducciones del pensamiento de Unamuno y de su filosofía; estas frases (las más interesantes) están recogidas en el apartado de recursos estilísticos en el sexto punto de este comentario.

2.-La novela o cuento y su contexto:

  • Generación literaria, contexto histórico-social y literario:

Generación del 98

Se ha llegado a definir el término “generación” como una unidad cronológica conforme a la cual debiera computarse la historia. Se señala que debemos distinguir entre una generación que acepta su herencia de sus antecesores -generaciones acumulativas– que conserva y enriquece el legado cultural; y otra, que rechaza esa herencia y busca una respuesta espontánea, original: son generaciones eliminatorias o de combate. De este tipo es la Generación del 98.

A pesar de los numerosos cambios políticos y sociales que afectaron a España durante la primera mitad del siglo XX., la creación cultural fue testigo de un nuevo renacimiento, entró en una fase desacostumbrada de actividad creadora, surgió un esplendor que provocó que algunos estudiosos hablaran de este periodo como “La edad de plata”, que tiene sus inicios en 1898 y termina con el estallido de la guerra civil en 1936.

El primer cambio lo inicia la pérdida de las últimas colonias de España, y en general, la conclusión de un largo periodo de decadencia que tuvo su origen en el siglo XVII. Un amplio grupo de escritores reaccionó en contra de estos acontecimientos, en una búsqueda constante de las causas y las soluciones para volver a construir lo que en tiempos fue España. Se les conoce como “La Generación del 98” y en este grupo se encuentran muchas figuras importantes de la literatura española. Sin embargo, sus actividades no se limitaban únicamente a la literatura, sino que se extendían desde el campo de la ciencia, la medicina y la historia hasta la realización de ensayos.

Algunos miembros de esta Generación alcanzaron un lugar en la literatura universal, como es el caso del escritor vasco Miguel de Unamuno, autor de la obra analizada, quien en su “Sentimiento trágico de la vida”, ofrece las reflexiones y los temas básicos del Existencialismo. Otro escritor de origen vasco, Pío Baroja, gran novelista realista, crea su narración con increíble simplicidad, naturaleza y dinamismo. Azorín nos describe Castilla y su gente, la “belleza de lo ordinario”. El gallego Ramón María del Valle Inclán nos proporciona la musicalidad de su prosa, la que experimenta la primera estética modernista y el “esperpento”. El andaluz, Antonio Machado, inició su poesía contemporánea con una profunda meditación temporal.

En casi todos los escritores de la generación del Noventa y Ocho es fundamental la preocupación por España y sus problemas.

Las características de la “Generación del Noventa y Ocho” son las siguientes:

  • Pesimismo patriótico:
  • La Patria no debe ser alabada de puertas afuera.
  • España debe ser conocida en sus bellezas olvidadas.

.

  • La europeización: La cultura española pierde su carácter tradicional y se deja influenciar según modelos extranjeros, especialmente alemanes, ingleses y franceses.
  • El Autodidactismo: Se refiere a que los escritores de esta generación son autodidactas; llevan a la prensa y al libro sus ideas y sus doctrinas.
  • La Rebeldía: Toda la labor de la generación del Noventa y Ocho está caracterizada por un noble deseo renovador.
  • El Estilo: Los escritores del Noventa y Ocho estudian concienzudamente el lenguaje, aprovechando el origen etimológico de las palabras. Es de sobra sabido que había una gran diferencia entre los autores del 98 en cuanto al estilo se refiere, pero a la vez tenían en común una actitud crítica e interrogativa, y muchas ganas de modernizar y liberalizar España.
  • Autor:

Unamuno, Miguel de

Bilbao 1864- Salamanca 1936), filósofo y escritor español, considerado por muchos como uno de los pensadores españoles más destacados de la época moderna. Nacido en Bilbao, Unamuno estudió en la Universidad de Madrid donde se doctoró en filosofía y letras con la tesis titulada Crítica del problema sobre el origen y prehistoria de la raza vasca (1884), que anticipaba sus posturas contrarias al nacionalismo vasco de Sabino Arana. Fue catedrático de griego en la Universidad de Salamanca desde 1891 hasta 1901, en que fue nombrado rector. En 1914 fue obligado a dimitir de su cargo académico por sus ataques a la monarquía de Alfonso XIII; sin embargo, continuó enseñando griego. En 1924 su enfrentamiento con la dictadura de Miguel Primo de Rivera provocó su confinamiento en Fuerteventura (islas Canarias). Más tarde se trasladó a Francia, donde vivió en exilio voluntario hasta 1930, año en que cayó el régimen de Primo de Rivera. Unamuno regresó entonces a su cargo de rector en Salamanca, que no abandonaría hasta su muerte. Aunque al principio fue comprensivo con la sublevación del ejército español que enseguida encabezó el general Francisco Franco, pronto les censuró públicamente: en un acto celebrado en la Universidad de Salamanca, su comentario “venceréis, pero no convenceréis”, provocó la respuesta de los sublevados. Sus últimos días los pasó recluido en su domicilio de Salamanca.

Unamuno fue poeta, novelista, autor teatral y crítico literario. Su filosofía, que no era sistemática sino más bien una negación de cualquier sistema y una afirmación de “fe en la fe misma”, impregna toda su producción. Formado intelectualmente en el racionalismo y en el positivismo, durante su juventud simpatizó con el socialismo, escribiendo varios artículos para el periódico El Socialista, donde mostraba su preocupación por la situación de España, siendo en un primer momento favorable a su europeización, aunque posteriormente adoptaría una postura más nacionalista. Esta preocupación por España (que reflejó en su frase “¡Me duele España!”) se manifiesta en los ensayos recogidos en sus libros: En torno al casticismo (1895) y Vida de Don Quijote y Sancho (1905), donde hace del libro cervantino permanente modelo de idealismo, y Por tierras de Portugal y España (1911). También son frecuentes los poemas dedicados a exaltar las tierras de Castilla, considerada la médula de España. Más tarde, la influencia de filósofos como Arthur Schopenhaner, Adolf von Harnack o Sören Aabye Kierkegaard, entre otros, y una crisis personal (cuando contaba 33 años), debida a la fatal enfermedad de su hijo Raimundo y a las aprehensiones sobre su propia salud, contribuyeron a que rechazara el racionalismo, al que contrapuso la necesidad de una creencia voluntarista de Dios y la consideración del carácter existencial de los hechos. Sus meditaciones sobre el sentido de la vida humana, en el que juegan un papel fundamental la idea de la inmortalidad y de un dios, son un enfrentamiento entre su razón, que le lleva al escepticismo, y su corazón, que necesita desesperadamente de Dios. Aunque sus dos grandes obras sobre estos temas son Del sentimiento trágico de la vida (1913) y La agonía del cristianismo (1925), toda su producción literaria está impregnada de esas preocupaciones.

Cultivó todos los géneros literarios. Su narrativa comienza con Paz en la guerra (1897) y continúa con Niebla (1914) —que llamó nivola, en un intento de renovar las técnicas narrativas—. La tía Tula y San Manuel Bueno, mártir (1933). Entre su obra poética destaca El Cristo de Velázquez (1920), mientras que su teatro ha tenido menos éxito; en este terreno destacan Raquel encadenada (1921), Medea (1933) o El hermano Juan (estrenada en 1954).

3.- Análisis de la historia:

  • Argumento:
  • La vida de Augusto , hombre rico, tranquilo y de mediana edad, con profundos pensamientos filosóficos, cambia tras cruzarse por la calle con Eugenia Pérez. A partir de ese momento Augusto vive en una nube e intenta conseguir la mano de Eugenia varias veces sin éxito. Cuando casi la ha olvidado con la ayuda de Rosarito, se anuncia la boda de Augusto y de Eugenia. Tras pagar la deuda que pesaba sobre Eugenia, esta le engaña y huye lejos con su novio Mauricio, burlándose del protagonista.

    Este acaecimiento destroza el alma de Augusto, quien empieza a dudar de su existencia y se siente burlado. Planea suicidarse y visita al autor para pedirle consejo. Tras discutir ambos acaloradamente y tras revelarse el personaje hacia su creador, poniéndole furioso, Augusto vuelve a casa con la pena de muerte impuesta por Unamuno, su creador.

    Tras enterarse Unamuno de la muerte de su personaje, piensa en resucitarle para que se quite la vida a si mismo, pero la aparición de Augusto en los sueños del autor le previene de tal barbaridad.

    • Tema:

    En esta obra hay dos temas principales, el más importante de los cuales es el del Amor, un amor que despierta a Augusto de su hibernación, haciéndole dudar de su propia existencia mediante la oposición de la razón hipotética a la vida real utilizando monólogos de contenido enormemente filosófico, que a mi juicio dicen solo la verdad. El otro tema que se trata en la obra es la filosofía pura de la vida en boca de Unamuno, directamente relacionada con el tema del amor de la forma que he mencionado anteriormente.

    4.- Análisis de los personajes:

    • Personajes principales y secundarios (caracterización con citas):
      • Personajes principales:
      • Augusto: es el protagonista de Niebla, un hombre de mediana edad, solitario, impuntual, que fumaba habanos y que pasaba todo el día y parte de la noche dándole vueltas al coco y formulando teorías filosóficas para si mismo. En la obra a análisis Augusto despierta en su corazón el amor que siempre había permanecido aletargado, y todo ello por que se cruza por la calle con Eugenia. Desde el encuentro de gracia (o de desgracia) el amor nubla los pensamientos del protagonista, a los ojos de quien todas las mozas empiezan a parecer guapas y a enamorarle; esto sucede con Rosarito, la chica del planchado, y con algunas mozas del pueblo cuyos nombres no son mencionados en el texto.

        Cuando parece haber alcanzado su anhelo, que era la mano de Eugenia, y la boda de ambos se anuncia públicamente, una nota escrita por Eugenia desvela el engaño al que ha sido sometido el protagonista, hecho este que causa en Augusto una gran depresión y una preocupante duda sobre su existencia, que le hace incluso considerar el suicidio. Dicha duda será la causante de la muerte de Augusto tras la entrevista mantenida con Unamuno en el despacho del último, y tras el viaje de vuelta a casa.

        Es una característica fundamental de este libro la revelación del personaje principal contra su autor; el ser ficticio al principio acude al autor para pedirle consejo sobre la posibilidad de suicidarse. El autor le revela que ya ha escrito la parte del relato en que Augusto morirá y desde ese momento comienza la revelación de Augusto, que no cree que Unamuno tenga derecho de arrebatarle la vida; a esta revelación Unamuno responde indignado con la aclaración de que él era el autor y que con sus personajes podía hacer lo que le viniera en gana. El tono altisonante que utilizaba el autor y el contenido de sus palabras hicieron reflexionar a Augusto, quien asustado por la condena de muerte que se le había impuesto, rogó al autor que no acabara con su vida. El pensamiento de Augusto se vio trastocado y la duda sobre su existencia se vio aumentada potencialmente, hasta el punto de darlo todo por perdido.

        A mi juicio Augusto sufre demasiado en esta nivola y no lo merece, ya que es una bella persona y no hizo mal a nadie (excepto en cierto modo a Rosarito) en el transcurso de la historia.

        Eugenia: Era una joven de buena familia cuyo padre se suicidó tras arruinarse en la bolsa, dejando a su hija una gran deuda en forma de hipoteca sobre una casa. La joven era luchadora y se sacrificaba dando clases de piano a pesar de que odiaba la música. Era una mujer entera, libre, una mujer del futuro; Augusto opinaba que era admirable, majestuosa, heroica y toda una mujer, opinión que se veía influenciada por el sentimiento amoroso que le invadía, ya que al final de la obra se demuestra que era rastrera, embustera y aprovechada, y que no tenía escrúpulos al huir con Mauricio tras haber obtenido el dinero que debía de la hipoteca que tantos quebraderos de cabeza le había causado a la dama.

        Tenía un carácter fuerte, dominante y no se dejaba influenciar por nadie, excepto por su novio Mauricio, ya que inexplicablemente le amaba. Físicamente era una mujer muy atractiva y arrogante, de andar rítmico y bello.

      • Es la primera aparición de una mujer recia en las novelas de Unamuno, pero sin embargo no es la última, ya que el personaje de Eugenia se verá reflejado en obras posteriores del autor.
        • Personajes secundarios:

        Victor: Amigo de Augusto, compañero de partidas de Ajedrez y cartas. En ciertos momentos del relato es también consejero del protagonista, en especial cuando éste está bajo de moral, y siempre en el tema de las mujeres.

        Domingo y Liduvina: Fieles criados de Augusto que le querían y se preocupaban por él. Eran marido y mujer y vivían en la misma casa que Augusto.

        Orfeo: Este pequeño cachorrillo que Augusto encontró perdido en el bosque se convirtió en su mejor amigo y confidente (o mejor dicho oyente) de los problemas y de las quejas del protagonista.

        Rosario: “La chica del planchao”, como se le denomina en el libro, era una bella joven que sentía afecto y quizá algo más por Augusto y que le avisó que Eugenia no quería más que aprovecharse de él. Ella le propuso al filósofo protagonista que se olvidara de Eugenia y que se dedicara a ella, y le daba garantías de que no le iba a abandonar jamás y que iba a cuidar de él hasta el final. Augusto sin quererlo realmente se prometió con Eugenia y esto enfadó a Rosarito, hasta el punto de que no la volvió a ver.

        Ermelinda y Fermín: Tía y tío de Eugenia respectivamente. Buscaban siempre el bienestar de su hija, quien se burló de ellos a la vez que de Augusto.

        Mauricio: Era el novio de Eugenia, el típico guaperas que se llevaba a todas las chicas de calle con solo chasquear los dedos, y que estaba profundamente enamorado de Eugenia. Era vago y holgazán, haragán y descuidado.

        • Son personajes que no tienen mucha importancia en el relato los siguientes:

        Antolín S. Paparrigopoulos

      • La madre de Augusto (soledad) (sobre la fecha del fenecimiento de esta mujer, Augusto comete una incongruencia cronológica al decir al principio que murió tres meses antes y después que murió dos años antes)

        Marta ( la portera de la casa de Eugenia )

        Como personaje de excepción hemos de considerar a Unamuno, que aparece en su propia obra para llevar a cabo la entrevista con Augusto. Se presenta a si mismo como: un señor un poco raro que se dedica a decir verdades que no hacen al caso . . .

        5.- Análisis del discurso:

        • El título: sentido y función.

        Niebla es un título, que aunque a primera vista no guarde coherencia con el relato, tras reflexionar un poco se descubre, según la forma en que se utiliza el término “Niebla” en los diálogos y monólogos durante la obra, que se refiere a la confusión, a la duda, al malestar . . . que Augusto siente a lo largo de la obra. La Niebla es la tristeza, la soledad, la burla y la humillación que Augusto soporta en esta nivola de Unamuno. La Niebla es también la duda de la existencia que se plantea Augusto tras la burla de Eugenia y tras la entrevista con Unamuno.

        • El punto de vista o narrador.

        Es deducible que el narrador, ya que conoce los sentimientos, el carácter, la forma de ser y cada una de las actuaciones de todos los personajes que han sido creados por él, es omnisciente, deducción que se reafirma con el hecho de que la narración está en tercera persona.

        • El tiempo: duración y orden (lineal o anacrónica).

        Aunque el tiempo es lineal, Unamuno intercala una pequeña historia al margen del argumento principal, como ya hizo en su día Don Miguel de Cervantes Saavedra en la que fue su obra maestra y en opinión de Miguel de Unamuno “la biblia española ” “El Ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha”. Sin embargo esta historia corta que ocupa solamente un capítulo de la obra, no altera el en mi opinión perfecto orden cronológico de esta obra.

        • El espacio y ambiente.
        • La historia relatada en Niebla ocurre en un pueblo pequeño en algún lugar cercano a Salamanca que en la obra no se menciona. En el viaje que Augusto realiza a Salamanca se recrea el despacho de Don Miguel.

          6.- Recursos literarios, usos lingüísticos y funciones del lenguaje:

          El que es autor de esta obra, Don Miguel de Unamuno, utilizó mayormente a lo largo de toda su obra literaria Antítesis y Paradojas; en Niebla se pueden encontrar muchos recursos estilísticos, los más llamativos o correctos de los cuales recojo aquí:

          Página 88

          [ . . . Ya lo decía Don Leoncio: ¡no metáis en la cabeza lo que os quepa en el bolsillo! A lo que habría que añadir por complemento: ¡no metáis en el bolsillo lo que os quepa en la cabeza!] Paradoja.

          Página 99

          [ . . . Nihil volitum quin praecognitum1 me enseñó el P. Zaramillo, pero yo he llegado a la conclusión contraria y es que nihil cognitum quin praevolitum2 ] Paradoja

          1.- No se quiere nada que no se haya conocido antes.

          2.- No se conoce nada que no se haya querido antes.

          Página 135

          [ . . . Pues eso es, querido Augusto, que tu repuesto de amor dormía inerte en el fondo de tu alma, sin tener donde meterse; llegó Eugenia, la pianista, te sacudió y remejió con sus ojos esa charca en que tu amor dormía: se despertó este, brotó de ella, y como es tan grande se extiende a todas partes. Cuando uno como tú se enamora de veras de una mujer se enamora a la vez de todas las demás.] Alegoría y personificación

          Página 146

          [ . . . Esa mujer que tú dices que es mala, sin conocerla, me ha vuelto ciego al darme la vista. Yo no vivía y ahora vivo; pero ahora que vivo es cuando siento lo que es morir.] Antítesis

          Página 152

          [ . . . Porque la ilusión, la esperanza, engendra el desengaño, el recuerdo, y el desengaño, el recuerdo, engendra a su vez la ilusión, la esperanza.] Paralelismo

        • Página 207

          [ . . . La ley es siempre triste, don Augusto. Y es más triste un amor que nace y se cría sobre la tumba de otro, y como una planta que se alimenta, como de mantillo, de la podredumbre de otra planta.] Metáfora

          Página 216

          [ . . . “Todo lo que en extensión parece ganarse, piérdese en intensidad”; tal era su lema. Sabía Paparrigópulos que en un trabajo, el más especificado, en la más concreta monografía puede verterse una filosofía entera, y creía, sobre todo, en las maravillas de la diferenciación del trabajo y en el enorme progreso aportado a las ciencias por la abnegada legión de los pincha-ranas, caza-vocablos, barrunta-flechas y cuenta-gotas de toda laya.] Composición de palabras, recurso frecuentemente utilizado por el autor.

          Página 278

          [ . . . – Si a un ente de ficción, como a uno de carne y hueso, a lo que llama usted hombre de carne y hueso y no de ficción de carne y de ficción de hueso, puede uno engendrarlo y lo puede matar; pero una vez que lo mató no puede ¡no!, no puede resucitarlo. Hacer un hombre mortal y carnal, de carne y hueso, que respire aire, es cosa fácil, muy fácil, demasiado fácil por desgracia . . . matar a un hombre mortal y carnal, de carne y hueso, que respire aire, es cosa fácil, muy fácil demasiado fácil por desgracia . . . pero ¿resucitarlo?, ¡resucitarlo es imposible!

          -¡en efecto -le dije-, es imposible!

          -Pues lo mismo -me contestó-, exactamente lo mismo sucede con eso que usted llama entes de ficción; es fácil darnos ser, acaso demasiado fácil, y es fácil, facilísimo, matarnos, acaso demasiadamente demasiado fácil, pero ¿resucitarnos?, no hay quien haya resucitado de veras a un ente de ficción . . . ]

          • Juego de palabras.
            • Paralelismo.
            • Hipérbole.

              Con respecto a las funciones del lenguaje, en Niebla predomina la función expresiva en los monólogos filosóficos de Augusto, aunque podemos encontrar las distintas funciones del lenguaje a lo largo de las 212 páginas que tiene este libro, exceptuando la función Metalingüística que prácticamente no aparece a lo largo del relato.

              7.- Conclusión y opinión personal:

              He de confesar que teniendo noticia de las características de Niebla pensaba que iba a ser un hueso duro de roer y que me costaría mucho leerlo; en cierto modo es verdad que me costó mucho leerlo, pero no por que fuera aburrido, sino por los amplios monólogos filosóficos que Augusto se plantea y que a mí personalmente me han encantado, hasta el punto de releer varias veces alguno de estos monólogos. La historia de niebla es en si muy simple y no contiene ninguna complicación en lo que al argumento se refiere; lo difícil de veras es entender completamente al protagonista, cuyos soliloquios de contenido filosófico y metafísico a veces no son sino reflejos de las bases del pensamiento de Miguel de Unamuno.

              La lectura de este clásico de la generación del 98 es amena divertida y profundamente filosófica, y por lo tanto didáctica, además de reconfortante. Influye también saber que ésta es la primera novela en la que un personaje se revela contra su autor ante la decisión del creador de darle muerte.

Egolandia:

Es levantar la mirada en el subte, y ver: cada quien con los ojos en su propia pantalla. Hace tiempo ya que Italo Calvino tuvo una visión de todo esto en Tokio, y la contó en su texto Los flippers de la soledad. “Si no fuera por la agresividad cromática y acústica, no nos percataríamos de que se trata de un lugar de diversión al ver a las personas sentadas, cada una frente a su pequeño escaparate como en un lugar de trabajo, los ojos fijos en el centelleo del mecanismo relumbrante, maniobrando los botones con gesto de autómata”, anotó. Tres décadas más tarde en ésas seguimos, sólo que ahora la pantalla -y el mundo- se han vuelto más pequeños. Apenas un rectángulo posado en la mano, y esa geometría plagada de “marcas de identidad”. Hoy, por lo visto, todo eso que no haya sido previamente procesado por el Yo Estampador (“mi” música, “mis” videos, “mis” contactos, mis, mis, mis) es parte de algún otro redil extraño, y potencialmente peligroso. Por fuera de ese mundo a escala personal, todo parece inquietar, empezando por la mirada ajena. Vamos pues con los ojos puestos en el único espacio “seguro”: el nuestro, ese que se controla y se dibuja a gusto, y en donde nada importa tanto como lo propio. “¿En qué estás pensando?”, interroga una y otra vez el Oráculo de Facebook, a modo de ciberidishe mame, y uno responde.

Ya en su imprescindible Postdata sobre las sociedades de control, Gilles Deleuze advertía sobre un futuro de “nuevas libertades”, pero también “de nuevos mecanismos de control que rivalizan con los más duros encierros”. Por eso, en este nuevo escenario en donde el yo se ausculta, interesadísimo, y se vuelve a revisar dentro de un instante, sus palabras se vuelven revelación. Es el minuto a minuto del alma, su rating sentimental. El egosistema depende de eso: de preguntarse, una y otra vez, cómo se siente. Qué tal está. Del todos para uno, al uno para todo, en una apoteosis de la autosuficiencia que Gilles Lipovetsky llama “hiperindividualismo” y en la que reconoce el clímax de lo que se venía gestando desde hace tres décadas. En la misma línea, la antropóloga Paula Sibilia hace notar que “antes calificadas como enfermedades mentales o desvíos patológicos de la normalidad ejemplar, hoy la megalomanía y la excentricidad no parecen disfrutar de esa misma demonización.

En una atmósfera que estimula la hipertrofia del yo hasta el paroxismo, que enaltece y premia el deseo de «ser distinto» y «querer siempre más», son otros los desvaríos que nos hechizan”. Y también otras las penas, ya que, como precisa la psicoanalista Patricia Faur, “el costo de esta consagración del yo es un enorme sentimiento de vacío que ha hecho de la depresión la enfermedad del siglo XXI. Vivimos en una sociedad que crea la ilusión de estar hiperconectada, como si ese encuentro virtual los dejara menos solos. Pero en ese encierro dentro del hardware la sexualidad se vuelve virtual, la amistad es un contacto, los olores dejan de existir. Y nada bueno puede derivarse de esto”, dice.

Santiago (veinte años, pelo bicolor, tres pantallas a su alrededor a modo de ciberhijitos) no tuvo aún el gusto de leer a Lipovetsky, pero encarna su idea a la perfección. Hete aquí un hiperindividuo: todo en él y su circunstancia (la ropa, la música que suena en sus oídos, la cría de pantallas) lleva su impronta. Tal el mandato: hoy todo puede (y debe) “personalizarse”, incluido en esto desde el auto hasta las noticias que recibimos. Experiencias tales como las de Trove (la aplicación de The Washington Post que permite seleccionar sólo las noticias que le interesen al usuario), Livestand (la misma idea, pero desarrollada por Yahoo), Pulse y Flipboard (que permite “tunear” las noticias y leerlas en la IPad) o News.me (un desarrollo parecido impulsado por The New York Times) son apenas distintas versiones de una misma idea: acercarle al lector un espejo informativo. Un mundo sólo para sus ojos.

Mundos a medida

Hace tiempo ya que se habla del siglo pasado como “El siglo del yo”. Ése es, de hecho, el título de un maravilloso documental de la BBC en el que la lupa se pone por casi cuatro horas sobre la fundación del sujeto contemporáneo, consumidor antes que ciudadano e insatisfecho antes que cualquier otra cosa. Hace ya tres décadas que Christopher Lasch escribió La cultura del narcisismo y hace tiempo también que el psiquiatra Elías Aboujaoude (autor del libro Virtually You) teorizó sobre la “e-personalidad” o personalidad electrónica, una suerte de invención a la medida de nuestros sueños. Sin embargo, esto es otra cosa. Algo así como el resultado de llevar al yo engendrado por la publicidad y el denominado “marketing uno a uno” hasta la incubadora de Internet. ¿El resultado? Un fenómeno que los psicólogos Jean Twenge y Keith Campbell analizan en el libro La epidemia del narcisismo (una radiografía del Big Bang del ego en el siglo XXI) y los especialistas en marketing, más modestos, resumen en algo llamado “el hiperconsumidor”. Entre sus características mencionan la independencia, el egocentrismo, la falta de empatía y una insatisfacción permanente formateada como una nueva “virtud”: la exigencia. La vida pues siempre parece deberle algo (empezando por mucha, muchísima atención), y en ese caldo el ego crece y lo invade todo. Por algo, si hace ya rato que la revista Time (en su edición dedicada al Personaje del Año) no tuvo mejor idea que colocar un espejo en su portada, hoy no hay producto ni servicio que no recurra a la “personalización” para vender asesoramiento financiero (estamos en el boom de las “finanzas personales”), comida (hoy todo es “cocina de autor”), candidatos políticos o entretenimiento. Pablo Bendersky, de la firma Quadion (una empresa dedicada a las aplicaciones para móviles), explica al respecto que hoy “la mayor parte de los ingresos que generan los juegos tiene que ver con la customización. Es decir, la posibilidad de dotar a mi avatar del modo que quiera, ponerle un sombrero o un determinado traje. Lo caro no son los juegos, sino la posibilidad de «personalizar» a mi jugador. Y en eso sí se gastan verdaderas fortunas”, resalta. “¿Te gusta? Es un conejito”, explica feliz de la vida Diana sobre su nueva funda de celular, con dos enormes orejas rosadas. “También tuve uno dorado. Yo siempre necesito cosas diferentes, mías, porque si no, me aburro”, explica, con esa contundencia de los 19 años. Sin embargo, se puede escuchar a personas mayores que ella argumentando algo por el estilo aun cuando lo que modifiquen al compás de sus ganas no sea un simple accesorio sino una carrera, una casa. Una vida: el mundo según yo. La cápsula perfecta, el ciberútero que a cada quien contiene y por fuera del cual todo es hostil, imprevisto. Distinto. Tal vez por eso también hoy contamos con una exitosa aplicación llamada Instant Mirror, capaz de convertir todo descanso de pantalla de celular en… un espejo, claro.

Tuneo, luego existo

Vivimos, dice el sociólogo Ulrich Beck, en “sociedades de riesgo”, donde nada está garantizado y nadie parece decir la verdad. Y si los gobiernos mienten, las empresas engañan y hasta creencias tan módicas como saber qué es lo que vamos a comer mañana se han vuelto quimera, más vale no quitar la cerca. El discurso del exterior como amenaza y la sospecha como única actitud inteligente no sólo permiten entender a los preppers (los milenaristas norteamericanos que hacen de sus propias casas un búnker, a la espera de alguna variante del Armagedón, no importa si química, atómica o islámica), sino también a estos nuevos comandos de la soledad. Esos a los que la empresa Trendwatching (una consultora de tendencias globales) definió como youniverse. Esto es, “tu universo”, mundos a escala personal, donde uno no sólo puede decidir si habrá palmeras, edificios o playas, sino también vivir una vida alternativa, en un cuerpo digital “tuneado” a gusto. Pero ¿alcanza impregnar de uno mismo hasta el último detalle para saber quién se es? Según Graciela Moreschi, médica psiquiatra especializada en vínculos, no. ¿Por qué? “Porque es justamente la mirada del otro la que nos vuelve sujetos. Relacionarse implica todo un esfuerzo adaptativo a través del cual maduramos porque aprendemos a ceder y a negociar. Pero en un mundo narcisista no hay cambio ni crecimiento porque tampoco hay vínculo. El otro es sólo un espejo frente al que lo único que se busca es aprobación”, dice.

De hecho, según un reciente estudio de la Universidad de Freie, en Berlín, “se ha demostrado que frente a cada «like», se activan zonas del cerebro que tienen que ver con los mecanismos de recompensa”, confirma Alejandro Tortolini, experto en mundos virtuales y docente de la Universidad de San Andrés. Pero hay en el egosistema algo que lo vuelve inestable desde el vamos, y que es -valga la ironía- su falta de ventanas. Vuelto sobre sí, estático y perfecto, sometido a interminables reediciones y “tuneos”, es justamente salir a la luz del día lo que lo revela en su trágica de Drácula electrónico: existe a condición de que el otro nunca pase de ser un pulgar hacia arriba o una cara sonriente.”¿Por qué uso emoticones? No sé. Porque son más claros. Con las palabras siempre hay confusiones, malentendidos. Con el emoticón no, porque si uno ve una carita feliz, ya sabe que el otro está feliz. Entonces le manda otra carita y todo el mundo contento”, declara Javier, parafraseando a Aldous Huxley, pero también dando cuenta de por qué hoy -separado, padre de dos hijos y con más de cuarenta años- todavía sigue espolvoreando sus mensajes con dibujos de animales furiosos, felices o tristes. También para Guillermo Tragant, director creativo de su propia agencia de publicidad y conocedor como pocos del mundo de las marcas, éstos son buenos tiempos. “Donde algunos ven el mito de Narciso, yo veo un momento de reflexión, dispersión y funcionalidad. La tecnología es buena amiga, hoy el poder del usuario es surreal y las buenas marcas están atentas a eso; escuchan y se crea un ida y vuelta muy rico. Las marcas buscan cada vez más comunicarse con sus clientes mediante voces personalizadas, identificando nichos o creando niveles de comunicación en los que el mensaje se va destilando. Y eso es bueno”, asegura.

Yo, mi, me, conmigo

Cada noche, a las nueve en punto, una bandeja repleta de comida aterriza frente a la puerta del cuarto. Cada noche, a las nueve y cinco, la bandeja desaparece. Reaparecerá -vacía- a eso de las nueve y media. Del otro lado de la puerta de la habitación está el hijo de la mujer que trae la bandeja. Pero madre e hijo no se ven desde hace cuatro años, cuando el chico (por entonces a punto de rendir los exámenes para entrar a la universidad) simplemente colapsó. Desde entonces, vive encerrado en su habitación y su único contacto con el mundo son su computadora y esa bandeja puntual. En Japón se los conoce como hikikomori (“apartados de la sociedad”) y son más de un millón de adolescentes y jóvenes, por lo general primogénitos varones, esos sobre los que las expectativas familiares caen como un tronco sobre el gong y así los dejan: solos y vibrando.

¿Adónde van entonces los que simplemente no pueden responder a la demanda social de un yo que brille hasta enceguecer? Hacia adentro, hacia ese último reino de lo privado. El sueño del cuarto propio, pero ya no en versión Virginia Woolf, sino en modo siniestro: afuera está el mal; adentro estoy yo. Y mis pantallas y videojuegos. Tal vez por eso hay también quienes ven en los hikikomori algo así como la versión (extrema y animé) de eso en lo que todos, llegado el caso, podríamos llegar a convertirnos. De eso en lo que todos, quizá, ya estamos en camino de convertirnos. ¿Será acaso el derrame del yo un modo de controlar -en la sociedad del riesgo- el mayor de todos los peligros: que otro descubra nuestra humanidad, nuestras zonas débiles, nuestros “defectos de fabricación”? Para la antropóloga e investigadora Rosalía Winocur no cabe duda, y es precisamente eso lo que reside en el fondo del “boom móvil”. Esto es, que en un planeta con 8000 millones de humanos haya hoy 10.000 millones de celulares. Ergo, más dispositivos que gente. Según Winocur, el cordón umbilical afectivo que crea el aparato entre nosotros y nuestros seres queridos es lo que explica su crecimiento monstruoso. “Este aparato se volvió clave para mantener la cohesión imaginaria de los espacios seguros donde habitan nuestras certezas, porque nos permite exorcizar los fantasmas de la otredad”, anota. También para Moreschi la pasión por aferrarse a lo propio (después de todo, tal vez no sea casual que la aprobación se represente con un pulgar en alto idéntico a ese que chupan todos los bebes) y exaltarlo, y hacer del “yo mismo” una marca, no revela más que una incurable soledad. O, parafraseando a Deleuze, exhibe hasta qué punto los nuevos mecanismos de control nada tienen que envidar a los más duros encierros..

La bicicleta verde

¿Qué significa e implica ser mujer en un país musulmán integrista?
Que mas inocuo que una historia sobre una niña de 10 años que sueña con comprar una bicicleta, montarla y competir contra Abdullah, un amiguito de igual edad, con el objet…ivo de ganarle. Sin embargo, este sueño pertenece a Wadjda, una niña creciendo en Arabia Saudi donde montar en bicicleta no es propio de una mujer pues, como su madre le dice, esto le impedirá tener niños en el futuro. Wadjda puede soñar porque, a su corta edad, todavía no es consciente de las barreras y obstaculos en su camino: la cariñosa pero muy conservadora madre quien le promete casarla pronto; el semi-ausente padre quien se cree y se sabe un hombre desdichado por no tener un hijo varón y quien, con ayuda de la abuela de Wadjda, busca otra esposa que, finalmente, pueda darle ese deseado hijo; y la directora en la madrasa, una mujer reprimida y represora, cuyo objetivo principal es asegurarse, con puño de hierro, que las niñas bajo su tutela no desvien su ya de por sí muy angosto camino.
  Haifaa Al-Mansour denuncia de forma sutil y con mucho tacto, todos estos abusos y discriminaciones que, como ella, han sufrido millones de mujeres desde la infancia, convirtiendo así a La Bicicleta Verde en la primera película dirigida por una mujer en Arabia Saudí.
Muacs

Autoayuda ¿Tópicos y sumisión? .. . VICTIMISMO Y PATERNALISMO

“No hay mayor negocio que vender a gente desesperada un producto que asegura eliminar la desesperación” (Aldous Huxley)

Más allá de la opinión que tengamos al respecto, la autoayuda es un movimiento psicológico cargado de buenas intenciones. Sin embargo, alberga una contradicción en sí misma. ‘Autoayuda’ quiere decir ‘ayudarse a uno mismo’. Si bien los demás pueden escucharnos, apoyarnos y compartir con nosotros lo que han aprendido de sí mismos, nadie más puede resolver nuestros problemas y conflictos existenciales.

Los libros de autoayuda se han convertido en el contexto actual de crisis social en uno de los sectores editoriales más relevantes, poseyendo una influencia sobre la vida de millones de personas que atraviesan momentos difíciles. Sin embargo, no es infrecuente que sirvan de vehículo de transmisión de los valores más rancios de las ideologías dominantes, o que se hallen vinculados a intereses comerciales

Sorprendentemente, el contenido, el análisis de los valores que transmiten estos libros, queda con frecuencia muy al margen del debate social y científico. Por supuesto, no es que abogue por ningún tipo de regulación , pero sí que abogo por una actitud crítica, incluso radicalmente crítica hacia este surtido inagotable de oferta de autoayuda del mundo de hoy

Pero, cuáles serían los valores claramente cuestionables que transmiten los libros de autoayuda de baja calidad, a millones de lectores ávidos de encontrar soluciones a sus angustias y dificultades? Al menos, los siguientes:

1. Negación de la realidad social: ya puedes estar en paro, haber sido desahuciado de tu vivienda, estar enfermo sin derecho a atención sanitaria…siempre has de sonreír y sentirte plenamente feliz. La vida es maravillosa. Repítelo hasta que te convenzas. Como señala Barbara Ehrenreich “sonríe o muere”

2. Autoculpabilización: son tus limitaciones las que te impiden ser feliz. El mundo está lleno de oportunidades a tu alcance, lleno de cosas estupendas que no sabes aprovechar, y todos tenemos las mismas oportunidades. El lema vendría a ser algo así como “eres un zoquete por ser tan afortunado de vivir, de existir, y encima tomarte las cosas así”. Pero aquí se tendría que señalar que también el psicoanálisis o el cognitivismo, por citar dos grandes paradigmas de la psicología, también han sido criticados por centrar excesivamente el foco de atención en los problemas personales del sujeto, desvalorizando con frecuencia la influencia de la realidad externa, de las injusticias y desigualdades sociales que marcan en gran medida la vida de las personas

3. Promueven la acomodación al modelo social dominante: transmiten la idea de que las cosas son como son, “esto es lo que hay”. El sujeto debe esforzarse, pero siempre dentro del sistema, sin cuestionarlo, sin cambiar las reglas de juego. Se abusa del la psicología del sentido común, que con frecuencia es muy acomodaticia y sirve más para la resolución práctica de determinadas situaciones cotidianas que para el funcionamiento adaptativo general del sujeto

4. Hipersimplificación de la realidad psíquica: se tienden a plantear soluciones muy simples tanto para todo tipo de problemas como para todo tipo de personas. Pero se ha de tener en cuenta que existe una gran psicodiversidad y que lo que para una persona puede ser bueno, puede no serlo para otra. Por ejemplo, la incesante recomendación del optimismo, un auténtico mantra en muchos libros de autoayuda, puede ser claramente perjudicial para personas que ya son optimistas, personas con tendencia a la acción, que pueden ser inducidas a conductas temerarias

5. Presentación de libros con un marketing tipo “producto milagro”: siga Vd. estas sencillas instrucciones y todo cambiará. Y se ha de tener en cuenta que cuando una persona muy angustiada busca ayuda y ésta le fracasa, aún se hunde más. Es decir los efectos pueden ser opuestos a los buscados

Insisto en que los libros de autoayuda constituyen un género muy amplio en el que hay libros muy interesantes, pero que dada su creciente influencia social, es importante ser críticos con aquellos otros que se escriben al dictado del marketing o que sirven de mera correa de transmisión de las ideologías y valores sociales dominantes. Así pues, este tipo de libros ¡¡¡”  más que echarnos una mano, nos ponen la mano encima”!!

NI DOGMAS NI GURÚS

Ten mucho cuidado de aquellos que te vendan sus propias creencias, pues están obstaculizando tu propio descubrimiento de la vida” (Anthony de Mello)

Desde  un punto de vista emocional, nadie puede ayudarnos .

Cuentan que un sabio explicaba siempre una parábola al finalizar cada clase, pero los alumnos no siempre la entendían. “Maestro”, le dijo uno de ellos una tarde. “Tú nos cuentas los cuentos, pero no nos explicas su significado”. “Pido perdón por eso”, se disculpó el maestro. “Permíteme que para enmendar mi error te invite a comer un rico melocotón”. “Gracias maestro”, respondió el alumno. “Quisiera, para agasajarte, pelarte el melocotón yo mismo. ¿Me permites?” “Sí. ¡Muchas gracias!”. “¿Te gustaría que, ya que tengo en mi mano el cuchillo, te lo corte en trozos para que te sea más cómodo?”, le preguntó seguidamente el sabio. “Me encantaría, pero no quisiera abusar de tu hospitalidad, maestro”. “No es un abuso si yo te lo ofrezco. Solo deseo complacerte. Permíteme también que te lo mastique antes de dártelo”. Y el alumno, con cara de asco, gritó nervioso: “¡No, maestro! ¡No me gustaría que hicieras eso!”. El sabio hizo una pausa y concluyó: “Si yo os explicara el sentido de cada cuento, sería como daros de comer una fruta masticada”.

VICTIMISMO Y PATERNALISMO

Algunos sociólogos afirman que la autoayuda está en camino de convertirse en la gran religión del siglo XXI. Lo cierto es que ambas comparten una serie de paralelismos, entre los que destaca el paternalismo. Esta similitud pone de manifiesto el victimismo imperante en nuestra sociedad. De entre las personas que buscan asesoramiento para mejorar cualquier ámbito de su vida -ya sea a través de libros, cursos o consultas privadas-, muchos buscan un parche con el que aliviar su malestar a corto plazo. Fruto de la desesperación, anhelan dar con una fórmula mágica que erradique definitivamente su sufrimiento. Muy pocos estamos dispuestos a cuestionarnos a nosotros mismos, asumiendo que somos cocreadores y corresponsables no solo de nuestro estado de ánimo, sino también de nuestras circunstancias actuales.

Aunque se suelan meter en el saco de la autoayuda, existen muchas corrientes de pensamiento que promueven una verdadera curación a medio plazo. El denominador común de todas ellas es el autoconocimiento, un proceso que nos permite descubrir cómo funcionamos y qué necesitamos para ser felices. De hecho, la comprensión y sabiduría ya se encuentran en nuestro interior. Tan solo hemos de eliminar las capas de condicionamiento que nos separan de ellas. Eso sí, el primer paso suele ser el más difícil, pues consiste en vencer el miedo a conocernos.

La máscara

Cada vez que me pongo una máscara para tapar mi realidad, fingiendo ser lo que no soy, fingiendo no ser lo que soy, lo hago para atraer a la gente.

Luego descubro que solo atraigo a otros enmascarados o enmascaradas, alejando a los demás, debido a un estorbo: la máscara. Uso la máscara va evitar que la gente vea mis debilidades; luego descubro que al no ver mi humanidad, los demás no me quieren por lo que soy, sino por la máscara.

Uso una máscara para preservar mis amistades; luego descubro que si pierdo un amigo o una amiga por haber sido una persona auténtica, realmente no era amigo/a mía, sino de la máscara. Me pongo una máscara para evitar ofender a alguien y ser una persona diplomática; luego descubro que aquello que más ofende a las personas con las que quiero intimidar, es la máscara.

Me pongo una máscara, con el convencimiento de que es lo mejor que puedo hacer para ser amado/a. Luego descubro la triste paradoja: lo que más deseo lograr con mis máscaras, es precisamente lo que impido con ellas.

No lo buscaba, pero lo encontré… Y me gustó..

Te quiero

[

Mi bien y…. mi condena: TU

A trabajos forzados me condena
mi corazón, del que te di la llave.
No quiero yo tormento que se acabe,
y de acero reclamo mi cadena.

Ni concibe mi mente mayor pena
que libertad sin beso que la trabe,
ni castigo concibe menos grave
que una celda de amor contigo llena.

No creo en más infierno que tu ausencia.
Paraíso sin ti, yo lo rechazo.
Que ningún juez declare mi inocencia,

porque, en este proceso a largo plazo
buscaré solamente la sentencia
a cadena perpetua de tu abrazo.
(Antonio Gala)

Y a Souad la adapto, no sé exactamente de qué habla, pero a mi me inspira dulce tormento. Quizás no llegues a captar lo que yo pongo, lo que sin querer queriendo quiero que te llegue, nada y todo explícito, nada y todo velado…Uff diccionario de las palabras incomprendidas…

De verdad , crees que es velado la nada y el todo ?

Si hubiera tenido más oportunidad que no habría cantado con lágrimas en los ojos “me reprochó mi oportunidad por haber llegado demasiado tarde” ¿Dónde estabas caí en una emboscada y  tuvimos una molestia “, me respondió” Hay personas que se lamentan de su destino . Hay personas que lloran por su propia lápida mientras están vivos .Hay personas que envejecen antes de tiempo . Nosotros  hartos de esta vida cuando conocimos el bien y del mal .Bueno no se fiaba de las malas intenciones del Mal y el Mal  ha encontrado una solución a prevalecer sobre él .Te ves cansado “, dijo el Mal” “Este paseo te tiene agotado” “Mi espalda será su silla de montar ” Bueno, no dudó de estas palabras y se subió en la parte posterior del Mal .Al amanecer, la gente asustada por esta imagen, no paraba de decir Hay personas que se lamentan de su destino ” Hay personas que lloran por su propia lápida mientras están vivos . Hay personas que envejecen antes de tiempo “Estamos hartos de esta vida”

Piensa en mí
¡ Oh vosotros que me encanta
Mi corazón ha elegido !
Y yo no sé qué hacer
Ahora estás a mi lado
Pero mañana, ¿quién sabe?
Así es como el mundo es
Dulce y amargo al mismo tiempo

Nadie más que tú
Nadie más que tú
Nadie más que usted ha entrado en mi corazón
Nadie más que tú
Nadie más que tú
No hay nadie más que tú en mi corazón

Tu amor me intriga
Por la noche no puedo dormir
¿Por qué me haces sufrir tanto?
La primavera no durará para siempre
Y las rosas se marchitan  al  final
Estoy en el caos, estoy en el caos
Piensa en mí

Te Amo

Hoy que te amo, mujer, amiga y compañera,
vamos a creer que nuestras manos crecen,
y que tenemos mil dedos o diez mil, y que todos
son como antorchas que a la noche amanecen.

Hoy que te amo, voy a incendiar el aire
con la risa y el beso de tu voz y la mía.
Voy a aventar lo que de bueno tenga
con tu contacto de piel amanecida.

Hoy que te amo, dejará de ser
la libertad una palabra escrita en la pared.

Nunca Caminaras Sola

Cuando camines a través de la tormenta,
Mantén la cabeza alta,
Y no temas por la oscuridad;
Al final de la tormenta encontrarás la luz del sol

Sigue a través del viento,
Sigue a través de la lluvia,

Camina, camina, con esperanza en tu corazón,
Y nunca caminarás sola. 

 

La fábula del erizo

              Durante la Edad de Hielo, muchos animales murieron a causa del frío.

              Los erizos dándose cuenta de la situación, decidieron unirse en grupos. De esa manera se abrigarían y protegerían entre sí, pero las espinas de cada uno herían a los compañeros más cercanos, los que justo ofrecían más calor. Por lo tanto decidieron alejarse unos de otros y empezaron a morir congelados.

Así que tuvieron que hacer una elección, o aceptaban las espinas de sus compañeros o desaparecían de la Tierra. Con sabiduría, decidieron volver a estar juntos. De esa forma aprendieron a convivir con las pequeñas heridas que la relación con los demás pueden ocasionar, ya que lo más importante es el calor del otro.

  Y así pudieron sobrevivir.


              Moraleja de la historia

              La mejor relación no es aquella que une a personas perfectas, sino aquella en que cada individuo aprende a vivir con los defectos del otro y admirar sus cualidades.

“Mi” gato

 

Dientes de sable que se clavan como aguijones

Desequilibrado, a ratos, y ataques por sorpresa,  un Mister Hyde felino. Tendrá en su cabeza mandarme al destierro o estoy ante un caso de trastorno disociativo de la personalidad?

Obsesivo con el cubo de la basura, con el robo de comida, si huele a carne mejor, y con el menaje de cocina; los vasos, su debilidad.

Miedoso, en guardia permanente ante cualquier ruido ante cualquier sombra.

Desde hace algún tiempo su pelo me acompaña, gracias a dios que de momento no está en la lista de mis múltiples alergias.

Registrador de bolsos nada sibilino,  sugus debajo del sofá, coleteros y otros rastros lo delatan.

Tsunami y terco como… como tú, y no es el nombre de ninguna tortuga.

Mi vida sin él, ahora? no la concibo… Me gustaría saber, más que nada por vanidad humana, si él siente lo mismo. O me abandonaría a la primera si tuviese oportunidad de hacerlo? . 

Rashomon, mi particular templo. Mi pequeño maestro, -lo de pequeño es por la estatura-  , me da lecciones sin pretenderlo, o al menos, eso creo

Mirándolo mirar, concentrado y observador me dice “ve”, que más allá de ti existe otro mundo.  

El calor de su cuerpecito suave y sus gestos cariñosos me llenan de ternura y sus correrías  traviesas  me arrancan sonrisas.   Bálsamo extraordinario contra el malhumor.

Su ritmo, viene a mí cuando quiere y se va, igualmente cuando quiere. Sin necesidad de agrados,  de aprobaciones o de complacencias.  El mensaje es sencillo: Quiéreme como soy porque no me voy a someter a la exclavitud de ser lo que tú quieras que sea.

Y qué decir de su ritual de bienvenida, que sabe igual que un cálido abrazo .Él me lo da todos los dias, esté como éste y pase lo que pase.  Da que pensar.

“Mi”rashi, -aún estoy entre el tener y el ser- tomo nota.

Sin TI, seguramente, no estaría él. Sin TI, nada de esto hubiera existido, también tomo nota.

 

 

Oda a Rashi

Los animales fueron
imperfectos,
largos de cola, tristes
de cabeza.
Poco a poco se fueron
componiendo,
haciéndose paisaje,
adquiriendo lunares, gracia, vuelo.
El gato,
sólo el gato
apareció completo
y orgulloso:
nació completamente terminado,
camina solo y sabe lo que quiere.

 

El hombre quiere ser pescado y pájaro,
la serpiente quisiera tener alas,
el perro es un león desorientado,
el ingeniero quiere ser poeta,
la mosca estudia para golondrina,
el poeta trata de imitar la mosca,
pero el gato
quiere ser sólo gato
y todo gato es gato
desde bigote a cola,
desde presentimiento a rata viva,
desde la noche hasta sus ojos de oro.

 

No hay unidad
como él,
no tienen
la luna ni la flor
tal contextura:
es una sola cosa
como el sol o el topacio,
y la elástica línea en su contorno
firme y sutil es como
la línea de la proa de una nave.
Sus ojos amarillos
dejaron una sola
ranura
para echar las monedas de la noche.

 

Oh pequeño
emperador sin orbe,
conquistador sin patria,
mínimo tigre de salón, nupcial
sultán del cielo
de las tejas eróticas,
el viento del amor
en la intemperie
reclamas
cuando pasas
y posas
cuatro pies delicados
en el suelo,
oliendo,
desconfiando
de todo lo terrestre,
porque todo
es inmundo
para el inmaculado pie del gato.

 

Oh fiera independiente
de la casa, arrogante
vestigio de la noche,
perezoso, gimnástico
y ajeno,
profundísimo gato,
policía secreta
de las habitaciones,
insignia
de un
desaparecido terciopelo,
seguramente no hay
enigma
en tu manera,
tal vez no eres misterio,
todo el mundo te sabe y perteneces
al habitante menos misterioso,
tal vez todos lo creen,
todos se creen dueños,
propietarios, tíos
de gatos, compañeros,
colegas,
discípulos o amigos
de su gato.

 

Yo no.
Yo no suscribo.
Yo no conozco al gato.
Todo lo sé, la vida y su archipiélago,
el mar y la ciudad incalculable,
la botánica,
el gineceo con sus extravíos,
el por y el menos de la matemática,
los embudos volcánicos del mundo,
la cáscara irreal del cocodrilo,
la bondad ignorada del bombero,
el atavismo azul del sacerdote,
pero no puedo descifrar un gato.
Mi razón resbaló en su indiferencia,
sus ojos tienen números de oro.

 

El Sueño De Dos sonrisas

Soñé que nada importaba sino tenernos. Que no había antes ni después. Todas tus sonrisas de todos los tiempos eran del presente. Estaban presentes en mí mientras arqueabas tu cintura para poseerme como si fueras a cabalgarme. Tu boca hizo de pronto un gesto que reflejaba la fuerza tremenda con la que me apretabas dentro de ti. Me dabas un beso profundo y fuerte con los labios dilatados entre tus piernas. Y era de pronto la sonrisa más profunda de tu vientre la que brotaba por tu boca. Me tenías en ti como se tiene una idea plena, que da gusto y obliga a sonreír. Me tenías como se guarda algo que parece ajustarse perfectamente a tus sueños de ese instante. Y en ese instante sólo importaba tenernos. Era tuyo para siempre, mientras duraran tus dos sonrisas. Tu presencia sonriente me explicaba cómo, en el amor, lo de arriba puede estar abajo, lo de antes puede ser futuro y lo que vendrá historia. Y yo quería morder la comisura de tus labios, la parte más fugaz de tu boca, la que sólo con la punta de la lengua podía saber que tenía sabor a sonrisa plena, doble, obstinada, irrepetible.

( Siempre , siempre , siempre ..)

La levedad y el peso ( 1ª parte )

                           EL PESO Y EL DESTINO

La última frase del último cuarteto de Beethoven está escrita sobre estos dos motivos:

    Muss es sein ?          Es muss sein !           Es muss sein !

( Tiene que ser ? )    (¡ Tiene que ser ! )     ( ¡ Tiene que ser ! )

«Der schwer gefasste Entschluss»: «Una decisión de peso».

Para Beethoven el peso era evidentemente algo positivo. «Der Schwer gefasste Entschluss», una decisión de peso, va unida a la voz del Destino («es muss sein»); el peso, la necesidad y el valor son tres conceptos internamente unidos: sólo aquello que es necesario, tiene peso; sólo aquello que tiene peso,vale.Esta convicción nació de la música de Beethoven y aunque es posible (y puede que hasta probable) que sus autores hayan sido más bien los comentaristas de Beethoven y no el propio compositor, hoy la compartimos casi todos: la grandeza del nombre consiste en que carga con su destino como Atlas cargaba con la esfera celeste a sus espaldas. El héroe de Beethoven es un levantador de pesos metafísicos.

                            LA COMPASIÓN

Todos los idiomas derivados del latín forman la palabra «compasión» con el prefijo -” como”- y la palabra pas-sio que significaba originalmente -“padecimiento “.- Esta palabra se traduce a otros idiomas, por ejemplo al checo, al polaco, al alemán, al sueco, mediante un sustantivo compuesto de un prefijo del mismo significado, seguido de la palabra «sentimiento»; en checo:sou-cit;en polaco: wspól-czucie; en alemán: Mit-gefühl; en sueco: medkánsla.

En los idiomas derivados del latín, la palabra «compasión» significa: no podemos mirar impertérritos el sufrimiento del otro; o: participamos de los sentimientos de aquel que sufre. En otra palabra, en la francesa pitié (en la inglesa pity, en la italiana pieta, etc.), que tiene aproximadamente el mismo significado,se nota incluso cierta indulgencia hacia aquel que sufre.Avoir de la pifié pour une femme significa que nuestra situación es mejor que la de la mujer, que nos inclinamos hacia ella, que nos rebajamos.Este es el motivo por el cual la palabra «compasión» o «piedad» produce desconfianza; parece que se refiere a un sentimiento malo, secundario, que no tiene mucho en común con el amor. Querer a alguien por compasión significa no quererlo de verdad.En los idiomas que no forman la palabra «compasión» a partir de la raíz del «padecimiento»(passio)sino del sustantivo «sentimiento», estas palabras se utilizan aproximadamente en el mismo sentido, sin embargo es imposible afirmar que se refieran a un sentimiento secundario, malo. El secreto poder de su etimología ilumina la palabra con otra luz y le da un significado más amplio: tener compasión significa saber vivir con otro su desgracia, pero también sentir con él cualquier otro sentimiento: alegría, angustia,felicidad, dolor. Esta compasión (en el sentido dejvspó/czucie, Mitgefübl, madkansld] significa también la máxima capacidad de imaginación sensible, el arte de la telepatía sensible; es en la jerarquía de los sentimientos el sentimiento más elevado.

                        EL ETERNO RETORNO Y LA LEVEDAD

La idea del eterno retorno es misteriosa y con ella Nietzsche dejó perplejos a los demás filósofos: ¡pensar que alguna vez haya de repetirse todo tal como lo hemos vivido ya, y que incluso esa repetición haya de repetirse hasta el infinito! ¿Qué quiere decir ese mito demencial ? El mito del eterno retorno viene a decir, per negatio-nem, que una vida que desaparece de una vez para siempre, que no retorna, es como una sombra, carece de peso, está muerta de antemano y, si ha sido horrorosa, bella, elevada, ese horror, esa elevación o esa belleza nada significan .

Si la Revolución francesa tuviera que repetirse eternamente, la historiografía francesa estaría menos orgullosa de Robespierre. Pero dado que habla de algo que ya no volverá a ocurrir, los años sangrientos se convierten en meras palabras, en teorías, en discusiones, se vuelven más ligeros que una pluma, no dan miedo. Hay una diferencia infinita entre el Robespierre que apareció sólo una vez en la historia y un Robespierre que volviera eternamente a cortarle la cabeza a los franceses.

Digamos, por tanto, que la idea del eterno retorno significa cierta perspectiva desde la cual las cosas aparecen de un modo distinto a como las conocemos: aparecen sin la circunstancia atenuante de su fugacidad. Esta circunstancia atenuante es la que nos impide pronunciar condena alguna. ¿Cómo es posible condenar algo fugaz? El crepúsculo de la desaparición lo baña todo con la magia de la nostalgia; todo, incluida la guillotina.

Si cada uno de los instantes de nuestra vida se va a repetir infinitas veces, estamos clavados a la eternidad como Jesucristo a la cruz. La imagen es terrible. En el mundo del eterno retorno descansa sobre cada gesto el peso de una insoportable responsabilidad. Ese es el motivo por el cual Nietzsche llamó a la idea del eterno retorno la carga más pesada (das schwerste Gewicht).

 Pero si el eterno retorno es la carga más pesada, entonces nuestras vidas pueden aparecer, sobre ese telón de fondo, en toda su maravillosa levedad.

¿Pero es de verdad terrible el peso y maravillosa la levedad?

La carga más pesada nos destroza, somos derribados por ella, nos aplasta contra la tierra. Pero en la poesía amatoria de todas las épocas la mujer desea cargar con el peso del cuerpo del hombre. La carga más pesada es por lo tanto, a la vez, la imagen de la más intensa plenitud de la vida. Cuanto más pesada sea la carga, más a ras de tierra estará nuestra vida, más real y verdadera será.

Por el contrario, la ausencia absoluta de carga hace que el hombre se vuelva más ligero que el aire,vuele hacia lo alto, se distancie de la tierra, de su ser terreno, que sea real sólo a medias y sus movimientos sean tan libres como insignificantes.

Entonces, ¿qué hemos de elegir? ¿El peso o la levedad?

Este fue el interrogante que se planteó Parménides en el siglo sexto antes de Cristo. A su juicio todo el mundo estaba dividido en principios contradictorios: luz-os-curidad; sutil-tosco; calor-frío; ser-no ser. Uno de los polos de la contradicción era, según él, positivo (la luz, el calor, lo fino, el ser), el otro negativo. Semejante división entre polos positivos y negativos puede parecemos puerilmente simple. Con una excepción: ¿qué es lo positivo, el peso o la levedad?

Parménides respondió: la levedad es positiva, el peso es negativo.

¿Tenía razón o no? Es una incógnita. Sólo una cosa es segura: la contradicción entre peso y levedad es la más misteriosa y equívoca de todas las contradicciones.

 
 
 
 
 (Fragmentos extraidos , adaptados y resumidos sin el debido orden argumental de  ” La Insoportable levedad del ser ” de Milan Kundera ).
 

 

 

 

 

 

La levedad y el peso ( 2ª parte ) Tomas y Teresa .

Pienso en Tomás desde hace años, pero no había logrado verlo con claridad hasta que me lo iluminó esta reflexión. Lo vi de pie junto a la ventana de su piso, mirando a través del patio hacia la pared del edificio de enfrente, sin saber qué debe hacer.

Se encontró por primera vez a Teresa hace unas tres semanas en una pequeña ciudad checa. Pasaron juntos apenas una hora. Lo acompañó a la estación y esperó junto a él hasta que tomó el tren. Diez días más tarde vino a verle a Praga. Hicieron el amor ese mismo día. Por la noche le dio fiebre y se quedó toda una semana con gripe en su casa. Sintió entonces un inexplicable amor por una chica casi desconocida; le pareció un niño al que alguien hubiera colocado en un cesto untado con pez y lo hubiera mandado río abajo para que Tomás lo recogiese a la orilla de su cama.

Teresa se quedó en su casa una semana, hasta que sanó, y luego regresó a su ciudad, a unos doscientos kilómetros de Praga. Y entonces llegó ese momento del que he hablado y que me parece la llave para entrar en la vida de Tomás: está junto a la ventana, mira a través del patio hacia la pared del edificio de enfrente y piensa:

¿Debe invitarla a venir a vivir a Praga? Le daba miedo semejante responsabilidad. Si la invitase ahora, vendría junto a él a ofrecerle toda su vida. ¿O ya no debe dar señales de vida? Eso significaría que Teresa seguiría siendo camarera en un restaurante de una ciudad perdida y que él ya no la vería nunca más.

¿Quería que ella viniera a verle, o no quería?

Miraba a través del patio hacia la pared de enfrente y buscaba una respuesta.

Se acordaba una y otra vez de cuando estaba acostada en su cama: no le recordaba a nadie de su vida anterior. No era ni una amante ni una esposa . Ella se durmió . El se arrodilló a su lado .Apretó su cara contra la de ella y le susurró mientras dormía palabras tranquilizadoras .Al cabo de un rato sintió que su respiración se serenaba y que la cara de ella ascendía instintivamente hacia la suya. Sintió en su boca el suave olor de la fiebre y lo aspiró como si quisiera llenarse de las intimidades de su cuerpo. Y en ese momento se imaginó que ya llevaba muchos años en su casa y que se estaba muriendo. De pronto tuvo la clara sensación de que no podría sobrevivir a la muerte de ella. Se acostaría a su lado y querría morir con ella. Conmovido por esa imagen hundió en ese momento la cara en la almohada junto a la cabeza de ella y permaneció así durante mucho tiempo.

Ahora estaba junto a la ventana e invocaba ese momento. ¿Qué podía ser sino el amor que había llegado de ese modo para que él lo reconociese?

Pero ¿era amor? La sensación de que quería morir junto a ella era evidentemente desproporcionada: ¡era la segunda vez que la veía en la vida! ¿No se trataba más bien de la histeria de un hombre que en lo más profundo de su alma ha tomado conciencia de su incapacidad de amar y que por eso mismo empieza a fingir amor ante sí mismo? ¡Y su subconsciente era tan cobarde que había elegido para esa comedia precisamente a una pobre camarera de una ciudad perdida, que no tenía prácticamente la menor posibilidad de entrar a formar parte de su vida!

Miraba a través del patio la sucia pared y se daba cuenta de que no sabía si se trataba de histeria o de amor.

Y le dio pena que, en una situación como aquélla, en la que un hombre de verdad sería capaz de tomar inmediatamente una decisión, él dudase, privando así de su significado al momento más hermoso que había vivido jamás (estaba arrodillado junto a su cama y pensaba que no podría sobrevivir a su muerte).

Se enfadó consigo mismo, pero luego se le ocurrió que en realidad era bastante natural que no supiera qué quería:

El hombre nunca puede saber qué debe querer, porque vive sólo una vida y no tiene modo de compararla con sus vidas precedentes ni de enmendarla en sus vidas posteriores.

¿ Es mejor estar con Teresa o quedarse solo ?

No existe posibilidad alguna de comprobar cuál de las decisiones es la mejor, porque no existe comparación alguna. El hombre lo vive todo a la primera y sin preparación. Como si un actor representase su obra sin ningún tipo de ensayo. Pero ¿qué valor puede tener la vida si el primer ensayo para vivir es ya la vida misma? Por eso la vida parece un boceto. Pero ni siquiera boceto es la palabra precisa, porque un boceto es siempre un borrador de algo, la preparación para un cuadro, mientras que el boceto que es nuestra vida es un boceto para nada, un borrador sin cuadro.

Pero luego , un día , le llamaron por tlfno , era Teresa . Se alegró .la invitó a venir a casa . Llegó al día siguiente al anochecer, llevaba un bolso colgado del hombro con una correa larga y le pareció más elegante que la otra vez. Su comportamiento era alegre, incluso un tanto ruidoso, y trataba de que pareciera que había ido a verle por casualidad, gracias a una feliz coincidencia: estaba en Praga por motivos de trabajo o quizá (sus explicaciones eran muy confusas) para ver si encontraba un trabajo.

Estaban acostados, más tarde, desnudos y fatigados, los dos juntos en la cama. Era ya de noche. El le preguntó dónde se alojaba, para llevarla en coche. Le respondió tímidamente que todavía no había buscado hotel y que la maleta la tenía en la consigna de la estación.

 Ayer mismo había tenido miedo de que, si la invitaba a visitarle en Praga, viniera a ofrecerle toda su vida. Cuando ahora le dijo que tenía la maleta en la consigna, se dio cuenta de inmediato de que en esa maleta estaba toda la vida de ella y de que la había dejado momentáneamente en la estación antes de ofrecérsela.

Cogió el coche que estaba aparcado delante del edificio, fue hasta la estación, recogió la maleta (era grande y enormemente pesada) y regresó a casa, con la maleta y con ella.

 ¿Cómo es posible que se decidiera con tanta rapidez cuando había estado casi catorce días dudando y sin ser capaz de enviarle ni siquiera una postal con un saludo?

El mismo estaba sorprendido. Estaba actuando en contra de sus principios.Hace diez años se divorció de su primera mujer y vivió el divorcio con el ánimo festivo con que otros celebran su boda. Se daba cuenta de que no había nacido para convivir con una mujer y de que sólo podía encontrarse plenamente a sí mismo viviendo como un solterón. Puso todo su empeño en organizarse tal sistema de vida que nunca pudiera ya entrar en su casa una mujer con su maleta. Ese era el motivo por el cual no tenía en su casa más que una cama. A pesar de que era una cama bastante ancha, Tomás les decía a todas sus amantes que era incapaz de dormir si compartía la cama con alguien y las llevaba a todas a medianoche a sus casas.Por lo demás, la primera vez que Teresa se quedó en su casa con la gripe, nunca durmió con ella.

Pero esta vez se durmió a su lado. Por la mañana se despertó y comprobó que Teresa, que aún dormía, lo tenía cogido de la mano. ¿Habrían estado así durante toda la noche? Le parecía difícil creerlo.

Ella respiraba profundamente entre sueños, apretaba su mano (con fuerza, no fue capaz de lograr que se la soltara), y la maleta enormemente pesada estaba a su lado, junto a la cama.

Temía intentar que le soltara la mano, por no despertarla, y con mucho cuidado se dio media vuelta hasta apoyarse en un costado para poder observarla mejor.

Volvió a imaginar que Teresa era un niño al que alguien había colocado en un cesto untado con pez y lo había mandado río abajo. ¡ No se puede dejar que un cesto con un niño dentro navegue por un río embravecido! ¡Si la hija del faraón no hubiera rescatado de las olas el cesto del pequeño Moisés, no hubiera existido el Antiguo Testamento ni toda nuestra civilización! Hay tantos mitos que comienzan con alguien que salva a un niño abandonado. ¡Si Pólibo no se hubiera hecho cargo del pequeño Edipo, Sófocles no hubiera escrito su más bella tragedia!

Tomás no se daba cuenta en aquella ocasión de que las metáforas son peligrosas. Con las metáforas no se juega. El amor puede surgir de una sola metáfora.

 

 

La levedad y el peso ( 3ª parte ) Tomas

Tomas vivió apenas dos años con su primera mujer ………… De ese matrimonio lo único que le quedó fue un cierto miedo a las mujeres , las deseaba pero les tenía miedo. Entre el miedo y el deseo no tenía más remedio que buscar una especie de compromiso; lo denominaba «amistad erótica». A sus amantes les decía: sólo una relación no sentimental, en la que uno no reivindique la vida y la libertad del otro, puede hacer felices a los dos.

Quería tener la seguridad de que la amistad erótica nunca llegaría a convertirse en la agresividad del amor, y por eso mantenía largas pausas entre los encuentros con cada una de sus amantes. Estaba convencido de que éste era un método perfecto y lo propagaba entre sus amigos: «Hay que mantener la regla del número tres. Es posible ver a una mujer varias veces seguidas, pero en tal caso no más de tres veces. También es posible mantener una relación durante años, pero con la condición de que entre cada encuentro pasen al menos tres semanas».

Este sistema le daba a Tomás la posibilidad de no separarse de sus amantes permanentes, teniendo al mismo tiempo una considerable cantidad de amantes pasajeras. No siempre encontraba comprensión. La que mejor le entendía de todas sus amigas era Sabina. Era una pintora. Le decía: «Te quiero porque eres el polo opuesto al kitsch. En el reino del kitsch serías un monstruo. No hay ninguna película rusa o americana en la que pudieras existir más que como ejemplo de maldad».

El acuerdo tácito sobre la amistad erótica presuponía que Tomás dejaba el amor fuera de su vida. En cuanto incumpliese esta condición, sus demás amantes se encontrarían en una posición secundaria y se rebelarían.

Por eso buscó para Teresa un piso de alquiler al que ella tuvo que llevar su pesada maleta. Quería velar por ella, defenderla, disfrutar de su presencia, pero no sentía necesidad de cambiar su estilo de vida. Por eso no quería que se supiera que Teresa dormía en su casa. Dormir juntos era, en realidad, el corpus delicti del amor. Nunca dormía con las demás amantes. Cuando iba a verlas a sus casas, la cuestión era sencilla,podía irse cuando quería. Peor era cuando ellas estaban en casa de él y había que explicarles que a medianoche debía llevarlas a sus casas porque tenía problemas de insomnio y era incapaz de dormir en la inmediata proximidad de otra persona. Aquello no estaba muy lejos de la verdad, pero la causa principal era peor y no se atrevía a contársela: en el mismo momento en que terminaba el acto amoroso sentía un deseo insuperable de quedarse solo; despertarse en medio de la noche junto a una persona extraña le desagradaba; levantarse por la mañana junto con alguien le producía rechazo;  la intimidad del desayuno para dos no le atraía.

Por eso se sorprendió tanto cuando se despertó y Teresa cogía con fuerza su mano. La miraba y no podía entender qué había pasado. Se acordaba de las horas que acababan de pasar y le parecía que de ellas se desprendía el perfume de quién sabe qué felicidad desconocida.

Desde entonces los dos disfrutaban durmiendo juntos. Diría casi que el objetivo del acto amoroso no era para ellos el placer sino el sueño que venía después de aquél. Ella, en particular, no podía dormir sin él. En sus brazos se dormía por más excitada que estuviera. El le susurraba al oído historias que inventaba para ella, cosas sin sentido,palabras que repetía monótonamente, consoladoras o chistosas. Aquellas palabras se convertían en visiones confusas que la transportaban hasta el primer sueño. Tenía el sueño de ella totalmente en su poder y ella se dormía en el instante que él elegía.

Tomás se decía: hacer el amor con una mujer y dormir con una mujer son dos pasiones no sólo distintas sino casi contradictorias. El amor no se manifiesta en el deseo de acostarse con alguien (este deseo se produce en relación con una cantidad innumerable de mujeres), sino en el deseo de dormir junto a alguien (este deseo se produce en relación con una única mujer).

 

La levedad y el peso ( 4ª parte ) Teresa , sus sueños.

En medio de la noche empezó a gemir en sueños. Tomás la despertó, pero al ver su cara le dijo con odio:«¡Vete! ¡Vete!». Después le contó lo que había soñado: estaban en algún lugar juntos ellos dos y Sabina. Entraron en una habitación grande. En medio había una cama, como en un escenario de teatro. Tomás le ordenó que se quedara de pie en un rincón y después, delante de ella, hizo el amor con Sabina. Esa visión le producía un dolor que no podía soportar. Quería interrumpir el dolor del alma mediante el dolor del cuerpo y se metía agujas en las uñas. «Dolía tanto», decía, y mantenía los puños cerrados como si los dedos estuvieran heridos de verdad.La abrazó y ella lentamente (aún estuvo mucho tiempo temblando) fue durmiéndose en sus brazos.

Cuando, al día siguiente, volvió a pensar en aquel sueño, recordó algo. Abrió el cajón del escritorio y sacó un paquete de cartas que le había enviado Sabina. Pronto encontró el siguiente párrafo: «Quisiera hacer el amor contigo en mi estudio, como en un escenario. Alrededor habría gente y no podrían acercarse ni un paso. Pero no podrían quitarnos los ojos de encima…».

Lo peor era que la carta llevaba fecha. Era reciente, de una época en la que hacía tiempo ya que Teresa vivía en casa de Tomás.

«¡Has estado revolviendo mis cartas!», le espetó. No lo negó y dijo: «¡Entonces échame!».

Pero no la echó. Tenía la imagen de ella ante los ojos, pegada a la pared del estudio de Sabina, clavándose agujas bajo las uñas. Cogió sus dedos, los acarició, se los llevó a los labios y los besó como si aún hubiera en ellos huellas de sangre.

Pero a partir de entonces fue como si todo se aliara en contra suya. Casi todos los días ella se enteraba de algún detalle de la vida amorosa secreta de él.

Al principio él lo había negado todo. Cuando las pruebas se hicieron demasiado evidentes, procuró demostrar que su poligamia no era en nada contradictoria con su amor por ella. No era consecuente: a ratos negaba sus infidelidades y a ratos volvía a justificarlas.

Sabía que la situación en la que se encontraba no tenía justificación posible, porque se asentaba en una absoluta desigualdad.

Antes de que ella descubriera su correspondencia con Sabina habían estado con un grupo de amigos en un bar. Celebraban el nuevo empleo de Teresa. Había dejado el laboratorio y se había convertido en fotógrafa del semanario. Como a él no le gustaba bailar, un joven colega se hizo cargo de Teresa. El aspecto que tenían en la pista de baile era estupendo y Teresa le parecía más hermosa que nunca. Advertía asombrado con qué precisión y obediencia Teresa se adelantaba en una fracción de segundo a la voluntad de su compañero. Era como si aquel baile demostrara que su espíritu de sacrificio, aquella especie de deseo entusiástico de hacer todo lo que quería Tomás, antes de que él lo dijera, no estuviera ni mucho menos necesariamente ligado a la personalidad de Tomás, sino a punto para responder a la llamada de cualquier otro hombre que encontrara en su lugar. Nada más fácil que imaginar que Teresa y su compañero eran amantes. ¡La facilidad con que podía evocarse aquella imagen le dolía! Se dio cuenta de que el cuerpo de Teresa, sin el menor inconveniente, era imaginable unido amorosamente a cualquier otro cuerpo masculino y le dio un ataque de malhumor. No reconoció que estaba celoso hasta muy entrada la noche, cuando regresaron a casa.

Aquellos celos absurdos, que no se referían más que a una posibilidad teórica, eran la prueba de que consideraba que su fidelidad era una condición imprescindible. ¿Cómo podía entonces reprocharle que ella tuviera celos de sus amantes, éstas sí absolutamente reales?

Durante el día, Teresa trataba (aunque con éxito sólo parcial) de creer en lo que decía Tomás y de estar alegre como lo había estado hasta entonces. Pero los celos domados durante el día se manifestaban con tanta mayor fiereza en sus sueños, que terminaban siempre en un lamento del que él tenía que despertarla.

Los sueños se repetían como variaciones sobre temas o como seriales de televisión. Con frecuencia se reiteraban, por ejemplo los sueños sobre gatas que le saltaban a la cara y le clavaban las uñas. Podemos encontrar una explicación bastante sencilla para esto: en el argot checo, gata es la denominación de una mujer guapa. Teresa se sentía amenazada por las mujeres, por todas las mujeres. Todas las mujeres eran amantes en potencia de Tomás y ella les tenía miedo.

En otro ciclo de sueños, la enviaban a la muerte. Una vez, en medio de la noche, él la despertó cuando gritaba aterrorizada y ella le contó: «Había una gran piscina cubierta. Seríamos unas veinte. Todas mujeres. Todas estábamos desnudas y teníamos que marchar alrededor de la piscina. Del techo colgaba un cesto y dentro de él había un hombre de pie. Llevaba un sombrero de ala ancha que dejaba en sombras su cara, pero yo sabía que eras tú. Nos dabas órdenes. Gritabas. Mientras marchábamos teníamos que cantar y hacer flexiones. Cuando alguna hacía mal la flexión, tú le disparabas con una pistola y ella caía muerta a la piscina. Y en ese momento todas empezaban a reírse y a cantar en voz aún más alta. Tú no nos quitabas los ojos de encima y, cuando alguna volvía a hacer algo mal, le disparabas. La piscina estaba llena de cadáveres que flotaban justo debajo de la superficie del agua. ¡Y yo me daba cuenta de que ya no tenía fuerza para hacer la siguiente flexión y de que me ibas a matar!».

El tercer ciclo de sueños se refería a ella ya muerta.

Yacía en un coche fúnebre grande como un camión de mudanzas. A su lado no había más que mujeres muertas. Había tantas que las puertas tenían que quedar abiertas y las piernas de algunas sobresalían.

Teresa gritaba: «¡Si yo no estoy muerta! ¡Si lo siento todo!».

«Nosotras también lo sentimos todo», reían los cadáveres.

Reían exactamente con la misma risa que aquellas mujeres vivas que alguna vez le habían dicho con satisfacción que era del todo normal que ella tuviera un día los dientes estropeados, los ovarios enfermos y arrugas en la cara, porque ellas también tenían los dientes estropeados, los ovarios enfermos y arrugas en la cara. ¡Con la misma risa ahora le explicaban que estaba muerta y que así es cómo tenía que ser!

De pronto sintió ganas de hacer pis. Gritó: «¡Pero si tengo ganas de hacer pis! ¡Eso prueba que no estoy muerta!».

Y ellas volvieron a reírse: «¡ Es normal que tengas ganas de hacer pis! Todas esas sensaciones permanecerán durante mucho tiempo. Es como cuando a alguien le amputan una mano y sigue sintiéndola mucho después. Nosotras ya no tenemos orina y sin embargo siempre tenemos ganas de hacer pis».

Teresa se abrazó en la cama a Tomás: «¡Y todas me tuteaban, como si me conocieran de toda la vida, como si fueran amigas mías y yo sentía pánico de tener que quedarme con ellas para siempre!».

 

Cuando Teresa soñó que se clavaba agujas entre las uñas, reveló así que había espiado en los cajones de Tomás. Si se lo hubiera hecho alguna otra mujer , no hubiera vuelto a hablar con ella en la vida .Teresa lo sabía y por eso le dijo «¡Entonces, échame!». Pero no sólo no la echó, sino que le cogió la mano y le besó las yemas de los dedos, porque en ese momento él mismo sentía el dolor debajo de las uñas de ella, como si los nervios de sus dedos condujeran directamente a la corteza cerebral de él. Un hombre que no goce del diabólico regalo denominado compasión no puede hacer otra cosa que condenar lo que hizo Teresa, porque la vida privada del otro es sagrada y los cajones que contienen su correspondencia íntima no se abren. Pero como la compasión se había convertido en el sino (o la maldición) de Tomás, le pareció que había sido él mismo quien había estado arrodillado ante el cajón abierto del escritorio, sin poder separar los ojos de las frases que había escrito Sabina. Comprendía a Teresa y no sólo era incapaz de enfadarse con ella, sino que la quería aún más.

Continuará ….

 

 

 

Bancos, armas y dinero sucio

 La industria mundial de las armas nucleares es financiada y mantenida viva por más de 300 bancos, fondos de pensión, compañías de seguros y gestores de activos, según un nuevo estudio. Esas instituciones realizan sustanciales inversiones en la fabricación de armas atómicas.
Divulgado por la Campaña Internacional para Abolir las Armas Nucleares (ICAN, por sus siglas en inglés), el estudio de 180 páginas señala que las naciones con poderío nuclear gastan más de 100.000 millones de dólares al año fabricando nuevas ojivas, modernizando las viejas y construyendo misiles balísticos, bombarderos y submarinos para lanzarlas.
Instituciones financieras invierten en esas compañías proveyendo préstamos y comprando acciones y bonos”, indica el informe, considerado el primero en su clase.

De las 322 instituciones financieras identificadas en el informe, alrededor de la mitad tienen sede en Estados Unidos y un tercio en Europa. El estudio también denuncia a instituciones de AsiaAustralia y Medio Oriente.

Las más involucradas con la industria de armas nucleares son Bank of America, BlackRock y JP Morgan Chase en Estados Unidos, BNP Paribas en Francia, Allianz y Deutsche Bank en Alemania, Mistubishi UJF Financial en Japón, BBVA y Banco Santander en España, Credit Suisse y UBS en Suiza, y Barclays, HSBC, Lloyds y Royal Bank of Scotland en Gran Bretaña

Y En ESPAÑA ” Dinero sucio “

no es sólo una expresión, es una realidad sangrante. El dinero de los bancos no sólo está manchado de la basura de los bonos, de la mugre de las uñas de usureros y de todas las mentiras que la banca suelta por su boquita cada vez que necesita líquido. El dinero de los bancos está manchado de sangre. Cuando dicen que necesitan líquido, resulta que se refieren a hemoglobina. Según una investigación recién publicada, “La banca armada, Inversiones explosivas de los bancos y cajas”, los bancos son potentes inversores en la industria armamentística. Y de los 60 bancos que hacen negocio con ella, el BBVA y el Santander son quienes más invierten en España. Por algo Botín rima con Polvorín.

La inversión no es un paquetito bomba, es un bombazo escandaloso. El BBVA está con distancia a la cabeza con una inversión del 1.824 millones en la última década, según este informe del Centro Delás del Estudios por la Paz, el Observatorio de la Deuda de la Globalización y la federación de ONGs, SETEM. Llama la atención que en el quinto puesto, con una inversión de 34 millones de euros, está Banca Cívica, ese conglomerado de cajas de ahorros que se transformaron en banco con la excusa de la crisis. Más que Banca Cívica la deberían llamar Banca Cínica. También cambiaría su lema “es tu dinero, tú decides” por “con tu dinero, yo aprieto el gatillo”. Será por eso que han transformado en bancos a muchas cajas que nacieron con una función social. Claro, matar personas no entra en la categoría de “obra social”.

Precisamente varias cajas son las principales inversoras de Instalanza, la empresa armamentística de la que formó parte el actual ministro de Defensa, Pedro Morenés. Esta empresa le reclama ahora al gobierno español 40 millones de euros por las pérdidas que tuvieron cuando se prohibió en España la fabricación de bombas de racimo, en las que eran especialistas. El gobierno aún no ha respondido si pagará. No hace falta, ya lo hemos ido pagando con dinero público a través de las inyecciones de capital a bancos y cajas que luego invierten en armas. Qué asco: utilizar nuestro sudor para derramar sangre. Utilizar nuestras nóminas y nuestros impuestos para pagar armas. En la ley de transparencia que hoy propone el gobierno, deberían ser transparentes en esto y obligar a quienes reciben dinero público a serlo.

La banca nos ha metido un paquete con la crisis. Pero también nos mete un paquete bomba en la cuenta corriente. Ahora ya sabemos también para lo que necesitan el dinero público. No les basta con explotar la burbuja inmobiliaria, también lo necesitan para hacer estallar carne humana. Lo que compran no son cascos azules sino armas tan destructivas como las  nucleares, bombas de racimo y armas de uranio empobrecido.

Ya sabemos dónde están las armas de destrucción masiva. Buscar en las sucursales bancarias.

 

Atenas en llamas

Subordinación de las soberanías nacionales a la soberanía de la especie humana y a sus órganos ; esfuerzos mancomunados de las naciones ” que tienen ” en cooperación con las naciones ” que no tienen ” , para estructurar los sistemas economícos de éstas ; desarme universal y empleo de los recursos materiales existentes en tareas constructivas ….

Esto escribió ingenuamente un gran filosofo humanista y psicoanalista ( Eric Fromm ) allá por 1964 , pensando en un renacimiento ” del hombre ” se le olvidó que la minoría de lobos que dirigen a la mayoría de corderos siempre estarán sedientos de sangre…” el hombre sólo puede ser humano en un clima en el que pueda esperar que él y sus hijos vivirán para ver el año siguiente y muchos más años por venir ..

Y a dia de hoy …. Atenas en llamas .

sobre el Lykavittos,
cenábamos en tu terraza
con todos los Mitos…

Y arriba, la voz de Vasilis
desde la azotea,
hablaba, tras largos ronquidos,
con Zeus y Atenea.

Y abajo, saciando con ouzo
la sed de Dionisos,
llorábamos por las elipsis
de la Historia en los frisos

con lágrimas de ira callada
frente a la impostura
de quienes hicieron del robo
su genio y figura…

Y Atenas en llamas, y Atenas en llamas…
contra un Occidente narciso e insolente,
rompiéndose a trizas…
Atenas ardiente
a veces sueña que va a renacer
de sus cenizas.

Y, hablando, nos dio como un rapto
por la antigua Europa
que ya no va a lomos del Toro
sino de la tropa

que marcha pisando las ruinas
de la inteligencia
del mármol que está a la intemperie
de la decadencia.

Los ciudadanos griegos luchando contra la dictadura financiera .Dinero para los bancos para ahogar a los pueblos… estamos escribiendo una página de la Historia de Europa tan vergonzosa como el mismo Holocausto, sólo que a cámara lenta.Lastima que solo hayan quemado unos cuantos bancos …Y por casa como andamos ?